Los conflictos internacionales por la guerra entre Estados Unidos e Irán y los ataques que han recibido las refinerías impactan directamente a los países importadores de petróleo y bencina como Chile, que el próximo jueves 12 de noviembre podría enfrentar la sexta alza consecutiva en el precio de los combustibles.
Desde el 31 de julio que la gasolina de 93 y 97 octanos acumulan un alza de $183,4 por litro, mientras que el diésel ha registrado un mayor impacto con un incremento total de $401,4.
¿En cuánto incrementarían los combustibles el jueves 12 de noviembre?
Consultada por El Desconcierto, la analista de mercados de la app de inversiones XTB, Emanoelle Santos, proyectó un alza de entre $36 y $41 por litro para la gasolina de 93 octanos, mientras que el incremento para la de 97 octanos rondaría entre $36 y $42.
En cuanto al diésel, continuaría siendo el combustibles más afectado y registraría un incremento de entre $70 y $90. De confirmar Enap estas alzas el próximo miércoles 11 de octubre, las bencinas en Chile registrarían su sexta alza consecutiva.
Respecto a su valor acumulado desde finales de julio, la gasolina de 93 octanos sumaría entre $219,4 y $224,4, mientras que para la de 97 octanos el incremento registraría entre $219,4 y $225,4. En el caso del diésel, su valor acumulado oscilaría entre $471,4 y $491,4.
Las alzas se dan en medio de un panorama económico complejo, con un desempleo de 9,8% —la mayor cifra en cinco años—, un leve crecimiento del Imacec de septiembre (0,2%) y las presiones de parte de los camioneros, que ya desataron la primera paralización en San Antonio, impulsada por un gremio independiente.
Un bencinazo más "moderado": ¿por qué sube más el diésel?
Si bien se trataría de la sexta alza consecutiva, Santos explica que para el jueves 12 de noviembre se espera que las variaciones sean "bastantes más moderadas para las gasolinas".
Sin embargo, surge la duda de por qué el diésel ha subido más que las gasolinas. Para explicar esta interrogante, es necesario entender que Chile importa casi todo el combustible que consume, así que su precio se mide contra lo que costaría traerlo desde afuera.
La paridad de importación es ese costo teórico: el precio internacional de referencia del combustible (normalmente el de la costa del Golfo de EE.UU.), más flete, seguros y otros costos de traerlo, todo convertido a pesos con el tipo de cambio.
Por eso la paridad depende de dos cosas: el precio internacional del combustible y el valor del dólar. Si el combustible baja afuera o el peso se fortalece (dólar más barato), la paridad cae.
Ahora bien, los precios no siguen a la paridad de forma inmediata. El Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) suaviza los cambios y va ajustando el precio local por tramos, en fechas fijas (en este caso el 22 de octubre y luego el 12 de noviembre). Si la paridad está por encima del precio local, el precio sigue subiendo de a poco para acercarse a ella.
Desde el último ajuste, la paridad de las gasolinas bajó cerca de 6%, por dos motivos: cayeron los precios internacionales y el peso se fortaleció un poco. Entonces la brecha entre el precio local y el costo de importar se achicó, y la presión al alza es menor.
Sin embargo, en el diésel la historia es distinta: "ha mostrado mucha mayor resistencia a la baja y su paridad continúa incluso ligeramente por encima de la observada el 22 de octubre, reflejando que el mercado internacional de destilados sigue más tensionado", explicó la analista Santos.
¿Hasta cuándo subirán los combustibles en Chile?
Si bien los precios en Chile dependen de lo que ocurra en el mercado internacional (conflictos armados, daños a refinerías y valor del dólar), la analista prevé un escenario más favorable para el bolsillo de los chilenos.
"Vemos señales de que la presión sobre las gasolinas comienza a disminuir y que el ajuste del 12 de noviembre podría marcar una transición hacia variaciones más moderadas si la reciente corrección de los refinados y del petróleo se mantiene", indicó.