Pesticidas en los alimentos, microplásticos en envases y componentes sintéticos en artículos de higiene personal han sido el foco de atención de investigadores, luego de que se reportara la caída en un 20% de la testosterona en hombres en unas pocas décadas.
Así lo menciona el urólogo del Hospital Vithas Medimar (Alicante, España), Bartolomé Lloret, quien, entre otras razones, apunta contra los disruptores endocrinos (EDC), sustancias químicas —natural o artificial— que alteran el funcionamiento de las hormonas en el cuerpo.
¿Cómo los pesticidas, cosméticos y microplásticos alteran las hormonas?
De acuerdo con el Dr. Lloret, un hombre promedio "produce entre 5 y 10 miligramos de testosterona al día, principalmente en los testículos".
Sin embargo, el especialista apunta contra los "disruptores endocrinos". En el caso de algunos pesticidas, estos pueden acumularse en plantas, suelo y agua, permaneciendo en los cultivos y contaminar la cadena alimenticia (frutas y verduras).
En consecuencia, al llegar al cuerpo humano podrían afectar las células de Leydigm cuya función principal es producir testosterona. Asimismo, los microplásticos, presentes en envases de alimentos como también en productos de higiene personal (perfumes, colonias, cosméticos), también podrían impactar a este tipo de células.
Los responsables serían los disruptores ftalatos y bisfenol A que contienen los microplásticos. Si bien su impacto en la testosterona se sigue indagando, estudios más recientes asocian los altos niveles de EDC con la caída de la producción de la testosterona y la calidad de la esperma.
¿Qué otros factores reducen la testosterona?
Esta caída se explicaría por múltiples factores, como por ejemplo, el estilo de vida: el sedentarismo —ya que el cuerpo no requiere la misma capacidad de síntesis al existir menos movimiento— y el aumento de la grasa corporal, que contiene una enzima que transforma la testosterona en estrógenos.
Se suma también el consumo de alimentos ultraprocesados, ya que al contener mayor cantidad de grasas, carbohidratos y azúcares añadidos, se asocian al sobrepeso.
En cuanto a salud mental, la depresión también juega un rol clave: es una respuesta ante los niveles de estrés del cuerpo (cortisol), concentrándose el cuerpo en sobrevivir a este estado de alerta, en desmedro de la producción de testosterona.
Cabe destacar que la disminución de la testosterona se explica por la combinación de factores y no únicamente por, por ejemplo, consumir solo un alimento ultraprocesado.
¿Qué consecuencias provoca la caída en los niveles de testosterona?
El impacto va mucho más allá de transformaciones corporales superficiales o de la acumulación de tejido graso en zonas como el abdomen y las caderas. El médico recalca que este desbalance “está directamente ligado a serios problemas de salud, tanto física como mental”.
Las consecuencias de este déficit abarcan desde síntomas iniciales hasta cuadros clínicos complejos:
- Señales tempranas: Falta de energía, fatiga recurrente, desánimo general y una marcada caída en la libido.
- Patologías asociadas: Mayor vulnerabilidad frente a la depresión, pérdida de densidad ósea (osteoporosis), merma de masa muscular, disfunción eréctil e indicios de vínculo con trastornos neurodegenerativos.