Puerto Varas es una de las comunas afectadas por el boom de loteos para venta de parcelas que han terminado por crear núcleos urbanos irregulares en zonas rurales, donde no hay servicios e infraestructura para soportar la carga humana. En entrevista con El Desconcierto, el alcalde Tomás Gárate detecta un vacío en los instrumentos de planificación territorial del país, que dejan fuera las zonas rurales.
¿Cómo ha lidiado la comuna de Puerto Varas con el boom de loteos que urbaniza las zonas rurales y suelos naturales en distintas partes del país?
No solo en Puerto Varas, sino a nivel nacional se normalizó el desarrollo de proyectos habitacionales a través de parcelaciones. En los últimos 20 años eso tuvo un crecimiento progresivo, pero en el contexto de pandemia se aceleró de manera explosiva y el problema de eso es que la ciudad empieza a extenderse de manera no declarada y sin asumir las externalidades negativas que ese desarrollo provoca.
El desarrollo urbano en extensión es el modelo más ineficiente y más caro que hay para poder absorber la demanda habitacional y eso es algo que está documentado en la teoría urbanística, porque genera más costo en pavimentación, luminaria, transporte, basura y desplazamiento.
Esto está ocurriendo en todo Chile, pero en especial en Puerto Varas decenas de loteos han surgido en distintas partes del territorio comunal, generando problemas de infraestructura vial, recolección de residuos y en la grave falta de tratamiento de las aguas servidas, que esas miles de viviendas están inyectando a las napas subterráneas, con evidentes impactos en la contaminación de ecosistemas. También porque se emplazan incluso en zonas de riesgo por aludes, por erupciones volcánicas y otro tipo de categorías de suelo. Es un modelo insostenible y desregulado que crea ciudades extensas mucho más caras de administrar. Lo que vemos en los datos es que existe el equivalente a 17 veces el tamaño de la ciudad, urbanizado fuera de ella. Eso tiene un impacto que estamos muy lejos de dimensionar.
Loteos y disputa legal
¿Cómo le han podido hacer frente a este desarrollo irregular desde la municipalidad?
Hace algunas semanas celebramos un fallo de la Corte Suprema que da la razón al municipio sobre la potestad de paralizar proyectos, porque son proyectos que cambian el uso de suelo de agrícola a residencia, fuera de la normativa, y cuyas obras de urbanización no tienen ningún tipo de permiso de edificación. Nosotros desde 2022 fiscalizamos y paralizamos una serie de proyectos. Algunos han terminado judicializados, incluso con involucramiento del Consejo de Defensa del Estado. Estamos demandando por daño ambiental en los casos con ecosistemas comprometidos, y en otros por incumplimiento de la normativa urbanística. Hemos tenido algunos fallos favorables y otros no favorables. Ahora, este fallo de la Suprema ratifica nuestro argumento y sienta un precedente importante, de que en Chile se está urbanizando la zona rural del país al margen de la ley y eso es gravísimo.
¿Qué tipos de suelo se están viendo más afectados por este crecimiento de loteos en Puerto Varas?
No se están afectando solamente humedales sino que también hemos tenido muchas modificaciones de cauces de ecosistemas fluviales. Eso es muy grave porque los daños son muy rápidos y el impacto en un ecosistema de este tipo a gran escala es importante. Recordemos que en la región de Los Lagos y en nuestra comuna, los ríos, lagos, esteros y lagunas sirven de hogar y refugio para especies en peligro como el huillín. Hemos visto muchos proyectos que dañan los cursos de agua y las zonas buffer que protegen estos ecosistemas.
¿Crees que el proyecto de ley presentado por el gobierno para regular los loteos y parcelaciones en suelos rurales puede responder algunos de los problemas que han surgido con este tipo de desarrollo?
Yo tengo una mirada distinta sobre cómo se debiese normar esta situación. En mi opinión este proyecto mezcla dos cosas: el uso agrícola y el uso habitacional. Pero el problema de las parcelaciones no es agrícola sino habitacional, entonces para mi la normativa que los regule debería ser habitacional, en el marco de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, estableciendo un artículo 52 bis en el que se permita la creación de condominios rurales, asegurándose de que cuenten con infraestructura vial básica, que tengan una solución sanitaria y de agua potable, que no se emplace en zonas de riesgo o que genere un riesgo incluso para los mismos compradores. En fin, que establezca ciertos estándares mínimos sobre cómo y dónde hacerlos. El proyecto de ley que se presentó mezcla lo agrícola con lo habitacional y el problema es cómo resguardamos los suelos agrícolas de alta calidad, y cómo permitimos condominios rurales fuera de la ciudad con estándares mínimos.
En relación a la polémica que se generó entre Iván Poduje y la alcaldesa de Valdivia por la disponibilidad de suelos que no tengan ecosistemas sensibles como humedales, ¿cómo está la disponibilidad de suelo en Puerto Varas para absorber el déficit habitacional?
Puerto Varas hace poco aprobó su plan regulador comunal y eso extendió en cuatro veces la superficie urbana de la ciudad. Estamos en un momento de crecimiento pero buscando resguardar ecosistemas urbanos que son quebradas, humedales, bosques y esteros ya que es parte de la protección que tiene la ciudad principalmente frente a inundaciones.
Cuando las ciudades impermeabilizan su superficie se hacen más susceptibles a inundaciones, sobre todo en ciudades como las nuestras donde llueven muchos milímetros por año. Resguardar esas esponjas que absorben el agua en momentos de lluvias fuertes es fundamental para un buen sistema de drenaje y gestión de aguas lluvias basado en la naturaleza, para resguardar la vida de las personas así como los ecosistemas. Cuando las ciudades impermeabilizan su superficie se hacen más susceptibles a inundaciones, sobre todo en ciudades como las nuestras donde llueven muchos milímetros por año. Resguardar esas esponjas que absorben el agua en momentos de lluvias fuertes es fundamental para un buen sistema de drenaje y gestión de aguas lluvias basado en la naturaleza, para resguardar la vida de las personas así como los ecosistemas.
Por fortuna, a raíz del Plan Regulador, las zonas destinadas para uso habitacional no entran en conflicto con zonas de alto valor ecológico. De todas maneras seguimos avanzando en la protección de humedales urbanos y otras figuras para resguardar estas esponjas naturales.
Puerto Varas y el ordenamiento territorial
Recientemente, la Corte Suprema confirmó en un fallo que los municipios no tienen la potestad de crear nuevas figuras de protección que no existen en la legislación, como los humedales rurales. Qué piensa de ese fallo y cómo se pueden resguardar los humedales que no están en zonas urbanas pero donde sí se está urbanizando?
Efectivamente los municipios no podemos crear figuras de conservación que no existen y los humedales rurales no están regulados. Eso es un problema que para mi es un síntoma de un dilema mayor que estamos enfrentando en todo el país: la falta de planificación territorial a gran escala. Los Planes Reguladores Comunales regulan el uso de suelo solamente en la ciudad, pero lo que estamos viendo son cambios de uso de suelo a escala masiva y fuera de las ciudades.
Entonces debiéramos avanzar a planes comunales de uso y ordenamiento territorial no solo urbano sino también rural. Esto nos permitiría zanjar muchos conflictos sobre dónde puede crecer la ciudad, dónde puede haber industria, dónde puede haber agricultura.
Así funciona una parte importante de los países de Europa, donde el territorio completo está planificado y eso da certeza de largo plazo para que el sector privado pueda invertir, el sector público pueda hacer su trabajo y no entre en conflicto con zonas de alto valor ecológico. Los instrumentos de ordenamiento quedaron chicos para los problemas que estamos viendo.
¿Crees que densificar las ciudades como Puerto Varas en altura para evitar la extensión es una alternativa viable ante la alta demanda habitacional?
Estamos lidiando con un desafío permanente de presión urbana y ninguno de los dos extremos es bueno en exceso. Puerto Varas se edificó en altura de forma densa y eso también tuvo un impacto en la calidad de vida. La extensión de la ciudad también tiene un impacto muy significativo. Deberíamos avanzar a lograr ciudades compactas y una red de localidades para que no solo Puerto Varas sino también Ensenada o las colonias puedan ir creciendo a escala humana. La visión que tenemos en la comuna es de un desarrollo descentralizado, compacto y a escala humana impulsando una red de localidades compactas más que una única ciudad que se densifique en altura o se expanda de manera radical por todo el territorio. Vemos que la expansión a través de parcelas no es sostenible y la densificación tampoco. Buscamos el equilibrio.
Se ha debatido a escala nacional esta idea de que los instrumentos de ordenamiento territorial abarquen todo el territorio y no solo las ciudades?
No. Lamentablemente los temas de planificación territorial no suelen tomarse la agenda y estamos siempre respondiendo a la contingencia. Es fundamental que podamos mirar cómo estamos planificando nuestro territorio hacia el futuro porque estoy seguro de que nos va a permitir ahorrarnos muchísimos problemas. Mi invitación es que los municipios nos organicemos y podamos proponer modificaciones a la Ley de Urbanismo y a las leyes de planificación, para que contemos con planes comunales de ordenamiento territorial en asesoría con el Ministerio de Vivienda para descentralizar la planificación y entregar certezas para un crecimiento sostenible.