La ola de calor extremo en Europa sigue dejando un saldo devastador. Alemania informó que las altas temperaturas registradas durante la última semana de junio provocaron un fuerte incremento de la mortalidad, con un balance que ya supera las 5.000 muertes relacionadas con el calor en lo que va de 2026.
Las estimaciones fueron difundidas por el Instituto Robert Koch (RKI), organismo federal alemán especializado en salud pública, cuyos modelos estadísticos atribuyen 5.120 fallecimientos al impacto del calor durante el primer semestre del año. La mayor parte ocurrió entre el 22 y el 28 de junio, cuando el país enfrentó temperaturas históricas superiores a los 45°C en diversas zonas.
Alemania registra más de 5.000 muertes relacionadas con el calor
De acuerdo con el informe semanal del RKI, alrededor de 4.310 muertes se concentraron únicamente durante la semana más intensa de la ola de calor. Esa cifra representa un incremento sin precedentes respecto de años anteriores y supera ampliamente el total anual registrado durante 2025.
El organismo explicó que el calor extremo rara vez aparece como causa directa en los certificados de defunción, salvo en episodios como el golpe de calor. En la mayoría de los casos, las altas temperaturas agravan enfermedades cardiovasculares, respiratorias u otras patologías preexistentes, por lo que la mortalidad atribuible al calor se calcula mediante modelos epidemiológicos que comparan períodos con y sin temperaturas extremas.
Personas mayores concentran la mayor cantidad de fallecimientos
El análisis del RKI muestra que las personas de 75 años o más concentraron más del 80% de las muertes relacionadas con el calor. Dentro de ese grupo, quienes tenían 85 años o más fueron los más afectados.
Las autoridades sanitarias también indicaron que fallecieron más mujeres que hombres, una diferencia explicada principalmente por la mayor proporción de mujeres en los grupos de edad más avanzada.
Ola de calor histórica golpeó a Alemania y Europa
El episodio de finales de junio fue considerado uno de los más severos registrados en Alemania. En varias regiones se alcanzaron temperaturas récord para el país, mientras numerosas ciudades enfrentaron noches excepcionalmente cálidas, un fenómeno que dificulta la recuperación del organismo frente al estrés térmico.
El impacto también quedó reflejado en las estadísticas oficiales. Según la Oficina Federal de Estadística (Destatis), durante la semana comprendida entre el 22 y el 28 de junio se registró un exceso de mortalidad cercano a 6.800 fallecimientos respecto de períodos comparables sin calor extremo, una cifra utilizada como referencia adicional para evaluar las consecuencias sanitarias del fenómeno.
Debate por la preparación frente a la crisis climática
Las cifras reabrieron el debate político en Alemania sobre la adaptación frente a eventos climáticos extremos. Expertos y dirigentes de distintos sectores han advertido que hospitales, residencias para adultos mayores, jardines infantiles y parte importante de la infraestructura urbana continúan sin condiciones suficientes para enfrentar esta crisis climática.
Diversos especialistas sostienen que el envejecimiento de la población, el efecto de isla de calor en las ciudades y la creciente frecuencia de temperaturas extremas obligan a reforzar las medidas de prevención y adaptación, especialmente en los grupos más vulnerables.