Una empresa mexicana ha generado debate al utilizar un proceso termoquímico para transformar desechos difíciles de reciclar en combustibles como gasolina, diésel y queroseno. La iniciativa busca reducir la acumulación de residuos, aunque especialistas cuestionan sus beneficios ambientales a largo plazo.
En medio de la creciente preocupación mundial por la contaminación plástica, la startup Petgas está apostando por una alternativa poco convencional para enfrentar el problema: transformar residuos plásticos en combustibles.
La iniciativa consiste en desarrollar una tecnología basada en pirólisis, un proceso que permite convertir ciertos tipos de plásticos en gasolina, diésel y queroseno mediante la aplicación de altas temperaturas en ausencia de oxígeno.
La decisión de implementar este proceso surge a raíz de un contexto marcado por el aumento sostenido de la producción global de plástico. Según estimaciones de organismos internacionales, actualmente se generan más de 400 millones de toneladas anuales y las proyecciones indican que esta cifra podría crecer cerca de un 70% hacia 2040. Paralelamente, toneladas de residuos terminan diariamente en ecosistemas acuáticos de todo el mundo.
¿Cómo se transforma el plástico en combustibles?
El sistema desarrollado por Petgas utiliza residuos plásticos que presentan dificultades para ser reciclados mediante métodos convencionales.
A través de la pirólisis, los materiales son sometidos a elevadas temperaturas, lo que permite descomponer las largas cadenas de hidrocarburos en compuestos más simples que posteriormente pueden utilizarse como combustible.
La compañía opera actualmente una planta piloto ubicada en Boca del Río, en el estado mexicano de Veracruz. Allí procesa alrededor de 1,5 toneladas de plástico cada semana, obteniendo cerca de 1.350 litros de combustible.
Por ahora, la producción generada se destina a instituciones y organizaciones locales, incluyendo cuerpos de bomberos y servicios de reparto de alimentos. Sin embargo, la empresa proyecta ampliar su capacidad operativa para incrementar el alcance de la iniciativa.
¿Alternativa sostenible o "tapón" temporal?
Desde la compañía sostienen que el proyecto busca otorgar una segunda vida útil a materiales que habitualmente terminan en vertederos, ríos o playas. El director ejecutivo de Petgas, Carlos Parraguirre Díaz, ha planteado que la propuesta se enmarca en una visión de economía circular, donde los residuos dejan de ser un problema para convertirse en una fuente de energía aprovechable.
Como parte de esta estrategia, la startup desarrolla campañas de limpieza y recolección de residuos en zonas costeras, además de incentivar a la ciudadanía a entregar materiales plásticos en puntos habilitados para su procesamiento. Asimismo, recibe plástico previamente clasificado y triturado desde plantas de reciclaje.
Sin embargo, diversos especialistas advierten que el proceso no resuelve completamente el problema de fondo. Entre las principales críticas se encuentra el hecho de que el plástico no retorna a la cadena productiva como materia prima reciclada, sino que termina transformado en combustible. Esto implica que, una vez utilizado, libera emisiones de carbono a la atmósfera.
En ese contexto, la bióloga marina Alexa Mendoza valoró la iniciativa, aunque llamó a considerar sus limitaciones. La especialista sostuvo además que este tipo de soluciones no debería interpretarse como una respuesta definitiva a la contaminación plástica, sino más bien como un “tapón” temporal frente a una problemática de alcance global.