lunes 22 de junio de 2026

El desafío del reciclaje: proyecto chileno busca recuperar propiedades del plástico tras primer uso

Un proyecto busca recuperar las propiedades del plástico para que pueda volver a utilizarse en envases alimentarios, superando el desafío del reciclaje actual.

22 de junio de 2026 - 17:30

Un proyecto liderado desde el Centro de Innovación en Envases y Embalajes Laben-Chile de la Universidad de Santiago de Chile busca dar un giro al reciclaje de plásticos: en lugar de aceptar que el material pierde calidad tras su reutilización, propone recuperar sus propiedades para que pueda volver a utilizarse en envases en contacto con alimentos.

Actualmente, durante el proceso de reciclaje del plástico el material es sometido a calor para fundirlo y moldearlo, perdiendo rigidez y también liberando sustancias residuales y contaminantes (como tintas, aditivos o químicos) que podrían ser peligrosos si entran en contacto con la comida.

La iniciativa es encabezada por el investigador Eliezer Velásquez y forma parte de un proyecto Fondecyt Regular 2026. Su objetivo apunta a una de las principales limitaciones del reciclaje actual: la degradación del material. Hoy, aunque se recicla plástico, este suele transformarse en productos de menor valor, lejos de su uso original.

El desafío no es menor. A nivel global, apenas un 9% del plástico producido logra reciclarse de forma efectiva. En Chile, la cifra de reciclaje domiciliario se reduce a cerca de un 2%. El resto termina en vertederos, es incinerado o mal gestionado en el medio ambiente. Sin embargo, para el equipo investigador, el problema no se limita a la cantidad de residuos recuperados, sino a la calidad del material resultante.

“El gran desafío no es solamente reciclar plástico, sino lograr que ese material pueda volver a utilizarse en su aplicación original. Muchos plásticos pierden propiedades como rigidez e inocuidad cuando son reciclados, dificultando que puedan volver a estar en contacto seguro con alimentos”, explica Velásquez a Diario Sustentable.

Reciclaje que rompe el modelo tradicional

En esa línea, el proyecto busca ir más allá del reciclaje tradicional. La meta es que los plásticos recuperados puedan regresar a su función inicial, especialmente en envases alimentarios, un estándar que hoy resulta difícil de alcanzar debido a la pérdida de características esenciales durante el reprocesamiento.

Uno de los materiales más complejos de abordar es el poliestireno rígido, presente en envases de yogures, helados y postres. Su reciclaje industrial presenta dificultades técnicas y, cuando es posible procesarlo, suele degradarse en aspectos clave como rigidez, color e inocuidad, entendida como la capacidad del material de no transferir sustancias al alimento.

“Todo el plástico reciclado que proviene de envases alimentarios no puede destinarse únicamente a fabricar pallets u otras aplicaciones de menor calidad. Si queremos avanzar hacia una economía circular real, necesitamos desarrollar tecnologías para que el plástico reciclado vuelva a su aplicación original”, señala el investigador.

Para enfrentar este problema, el equipo trabajará con residuos plásticos reales provenientes de empresas recicladoras nacionales. A partir de ellos, desarrollará nuevas formulaciones en laboratorio, las que serán sometidas a pruebas en equipos capaces de simular procesos industriales. El análisis incluirá también evaluaciones de reciclabilidad y mediciones de huella de carbono, con el fin de determinar su viabilidad ambiental.

El proyecto cuenta además con una red de colaboración internacional integrada por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Plastics and Rubber Center del Technion en Israel. Estas instituciones aportarán equipamiento especializado y capacidades técnicas que permitirán avanzar desde la investigación básica hacia el desarrollo de prototipos.

La iniciativa se inserta en el contexto de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), que establece que fabricantes e importadores deben financiar la gestión de los residuos que generan sus productos al final de su vida útil, impulsando la transición hacia un modelo de economía circular.

Sigue leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Considerando su metodología industrializada y menos residuos, participará el 26 y 27 de junio junto a la comunidad que estará en el Festival Pala en Mano.

Las más leídas

Te Puede Interesar