En la comuna de Ollagüe, Región de Antofagasta, se formalizó el inicio del Proyecto de Conservación del Salar de Alconcha, iniciativa que contempla proteger más de 6.000 hectáreas entre el salar y la Quebrada de Coasa, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. El proyecto busca combinar la conservación ambiental con el resguardo del patrimonio cultural de la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe (CIQO).
La iniciativa se originó como una medida de compensación ambiental asociada a la expansión de Quebrada Blanca y fue codiseñada durante seis años entre Teck y la comunidad. El modelo contempla un Derecho Real de Conservación sobre las tierras de la CIQO y, según lo informado con motivo del inicio del proyecto, la renuncia de Teck al uso extractivo de sus derechos mineros y de agua en el sector, destinándolos a la conservación.
Guardaparques y manejo adaptativo
La ceremonia incluyó la certificación de los primeros guardaparques pertenecientes a la comunidad, quienes participarán en la implementación y protección del área. El Plan de Manejo Adaptativo considera cuatro ámbitos: investigación y protección de la biodiversidad, monitoreo hídrico, educación ambiental y fomento del turismo sustentable con identidad local. Entre las acciones señaladas están los estudios en bofedales, vizcachas y aves, además de la protección de la llareta.
La presidenta de la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe, Lidia Mendoza, señaló que el proyecto es resultado de más de seis años de trabajo conjunto y destacó la importancia de conservar un espacio libre de impactos y explotación para mantener las costumbres, ritos ancestrales y actividades desarrolladas por la comunidad.
Reconocimiento internacional
El proyecto obtuvo en 2026 el TSM Community Engagement Excellence Award, reconocimiento entregado en el marco de Towards Sustainable Mining (TSM). El Canadian Institute of Mining, Metallurgy and Petroleum (CIM) identifica a Teck y la mina Quebrada Blanca como ganadores en la categoría de participación comunitaria por el Proyecto de Conservación Alconcha, destacándolo como una iniciativa de cogestión junto con la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe.
El proyecto cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental favorable, obtenida en agosto de 2025. El expediente del Servicio de Evaluación Ambiental establece una superficie total de 6.112,22 hectáreas para el área del Salar de Alconcha y la sección de la Quebrada de Coasa. El director ejecutivo del SEA, Arturo Farías Alcaíno, participó en la ceremonia y destacó que la iniciativa incorporó la participación y el conocimiento territorial de la comunidad, incluido un proceso de consulta indígena.
Entre los participantes también estuvo el director nacional de Conadi, Ignacio Malig, quien valoró el proyecto como una iniciativa de conservación que transforma una medida de compensación ambiental en la protección de más de 6.000 hectáreas de ecosistemas altoandinos de valor ecológico y cultural. Con el inicio de las actividades en terreno, la Comunidad Indígena Quechua de Ollagüe y Teck avanzan en la implementación del modelo de conservación del Salar de Alconcha.