Novandino Litio ingresó al SEIA el proyecto Salar Futuro, una iniciativa que busca extender la operación de litio en el Salar de Atacama entre 2031 y 2060. La propuesta contempla una inversión de US$3.000 millones y apunta a un objetivo central: producir más litio procesando menos volumen de salmuera y reduciendo el bombeo sobre el acuífero salino.
El Salar de Atacama concentra las mayores reservas de litio del planeta, en un sistema hidrogeológico donde conviven salmueras profundas altamente mineralizadas con agua dulce marginal y ecosistemas frágiles.
El método tradicional —extracción por pozos y concentración en piscinas de evaporación durante 12 a 18 meses— ha permitido obtener litio de alta pureza, aunque a costa de un consumo intensivo de agua y salmuera. Frente a ese escenario, la industria avanza hacia procesos que reduzcan drásticamente esa huella.
Reducir el uso de salmuera
El proyecto combina tres tecnologías. La primera es la Extracción Directa de Litio (EDL), que utiliza resinas y membranas selectivas para capturar los iones de litio en horas, sin recurrir a la evaporación prolongada.
La segunda es la reinyección masiva y controlada de la salmuera ya procesada hacia la corteza salina, con el fin de mantener las presiones hidrostáticas y evitar hundimientos en la interfaz entre agua dulce y salmuera.
La tercera es la evaporación forzada junto con nanofiltración en circuito cerrado, que permite recuperar agua desde la propia salmuera e incorporarla nuevamente al proceso industrial sin recurrir a acuíferos continentales.
Las metas para el proyecto Salar Futuro
Novandino Litio proyecta eliminar por completo el uso de agua continental dentro de los primeros cinco años de construcción, sustituyéndola por recirculación interna mediante ósmosis inversa y condensación de salmuera.
A la par, plantea disminuir de forma sustancial los caudales de salmuera extraídos y sostener una producción de entre 280.000 y 300.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) entre 2031 y 2060, combinando extracción directa y eficiencia en la Planta Carmen. La matriz energética del proyecto, en tanto, apunta a que más del 95% de la operación funcione con energía solar.
El gerente general de Novandino Litio, Carlos Díaz, sostuvo en declaraciones consignadas por La Tercera que la iniciativa "busca demostrar que es posible producir más litio utilizando menos recursos naturales, incorporando tecnologías que hemos desarrollado y validado durante años".
¿Cómo se fiscalizará el impacto ambiental del proyecto?
La viabilidad de la reinyección depende de un modelamiento geológico preciso: si la salmuera empobrecida se reincorpora sin conocer la permeabilidad del subsuelo, existe el riesgo de diluir zonas con litio aún no explotado o alterar el nivel piezométrico.
Para monitorear ese proceso, la compañía mantiene más de 300 puntos de medición hidrogeológica y ambiental. La transparencia de esos datos y la relación con comunidades locales, entre ellas la de Peine, serán claves durante la evaluación ambiental que ahora enfrenta el proyecto en el SEIA.