La transición energética global exige minerales críticos extraídos con responsabilidad social y rigor ecológico. En este escenario, la conformación de NovaAndino Litio SpA —la sociedad conjunta entre la estatal Codelco y SQM — marca un hito refundacional para la minería chilena.
La iniciativa materializa el eje central de la Estrategia Nacional del Litio, consolidando un modelo donde el Estado asume la propiedad mayoritaria y el control estratégico de los recursos estratégicos en el Salar de Atacama sin restar dinamismo operativo.
Un hito fundacional y una estructura con mirada de largo plazo
El nacimiento de NovaAndino Litio representa una solución institucional inédita que extiende la operación extractiva en la cuenca de Atacama hasta el año 2060. La arquitectura del acuerdo establece dos períodos claramente delimitados para asegurar una transición fluida y la máxima captura de valor público:
- Primera etapa (2025-2030): SQM lidera la administración general operativa, aportando el know-how técnico acumulado durante décadas de operación directa. Durante este tramo, se viabilizarán aportes económicos adicionales para el Estado y las comunidades.
- Segunda etapa (2031-2060): Codelco asume la administración general y la mayoría accionaria con un 50% más una acción. De esta forma, el Estado de Chile asegura de manera directa el control de las decisiones estratégicas de la principal cuenca de litio del planeta.
Esta estructura fue concebida para poner fin al histórico debate sobre la expiración de las pertenencias arrendadas por Corfo en 2030, abriendo un horizonte de certezas jurídicas que beneficia al fisco, al desarrollo productivo y al entorno social.
Gobernanza transparente y resguardo del patrimonio público
Uno de los pilares más destacados de esta asociación es el diseño de una gobernanza institucional alineada con los más altos estándares internacionales. Tras someterse al escrutinio de más de 20 organismos regulatorios y libres competencias a nivel nacional e internacional, la sociedad quedó sujeta a estrictos controles de probidad y fiscalización pública.
La presencia mayoritaria del Estado a partir de 2031 garantiza que las utilidades del litio se traduzcan en inversión pública directa, diversificación productiva y fortalecimiento regional. Asimismo, la conducción del directorio resguarda que el patrimonio nacional no quede supeditado a los vaivenes financieros de la contraparte privada, instaurando un contrapeso real y una gestión ética de cara a la ciudadanía.
El desafío ambiental: el Proyecto Salar Futuro
El verdadero salto cualitativo de NovaAndino Litio se juega en la sostenibilidad de la cuenca hídrica. A través del marco tecnológico denominado Salar Futuro, la alianza busca desacoplar el incremento en la producción del impacto sobre el frágil ecosistema atacameño.
Entre sus compromisos centrales destacan:
- Reducción de extracción de salmuera: Migrar de los sistemas tradicionales de evaporación masiva a tecnologías de extracción directa de litio (EDL) e reinyección.
- Cero agua continental: Eliminar de forma progresiva el consumo de agua dulce para los procesos operacionales, protegiendo las napas subterráneas.
- Diálogo comunitario vinculante: Incorporar los acuerdos derivados de las Consultas Indígenas (Convenio 169 OIT) y el monitoreo ambiental participativo junto a los pueblos originarios de la cuenca.
NovaAndino Litio demuestra que la urgencia climática no puede resolverse a costa del sacrificio territorial, marcando una nueva hoja de ruta donde la soberanía de los recursos naturales y la innovación ambiental van de la mano.