domingo 12 de julio de 2026
Entrevista

Senadora Paulina Núñez por megarreforma: "En materia medioambiental veo muy difícil acercar posiciones"

La presidenta del Senado defiende el acuerdo alcanzado con el PPD, fija los límites del Gobierno en la RCA y responde a las críticas por su rol de mediadora.

12 de julio de 2026 - 11:24

El acuerdo alcanzado por el PPD con el gobierno respecto a la aprobación de la megarreforma cayó como balde de agua fría para miembros de la oposición que no demoraron en desmarcarse de la decisión encabezada por el senador Ricardo Celis y su compañera Loreto Carvajal. A horas de ese hito, la presidenta del Senado Paulina Núñez conversa con El Desconcierto y, de entrada, lo califica como una "inyección de energía".

Su rol como negociadora ha sido fundamental para el gobierno en el camino a destrabar la megarreforma. Aunque aquello le ha costado las críticas de personeros de sus sector, algunos como la diputada Flor Weisse la calificaron de "ingenua" por intentar negociar con la oposición. Pese a eso, y con la confianza de haber logrado que el PPD se sumara al proyecto, Núñez comenta que la negociación con el PS es su siguiente objetivo.

En la entrevista, la senadora aborda la relación entre Chile Vamos y el Partido Republicano, la disposición de negociar del ministro Quiroz, y además, cómo sacar adelante la megarreforma influye en su carrera política personal.

El diálogo siempre va a ser mejor camino que la imposición El diálogo siempre va a ser mejor camino que la imposición

—¿Cómo se toma el acuerdo alcanzado por el PPD con el Gobierno, y qué señal da eso para las negociaciones que le siguen?

Primero quiero decir que da muestras de que el diálogo siempre va a ser mejor camino que la imposición. Cuando se entiende que hay una coalición gobernando, desde la oposición se puede aportar mejorando el proyecto, no exigiendo imposibles. Y cuando se preparan propuestas, se entregan y se recogen por parte del Ejecutivo —en este caso, por parte del ministro Quiroz—, lógicamente el resultado no puede ser otro que tener una mejor reforma, una mejor propuesta. Yo creo que fue una inyección de energía y lo veo con muy buen ojo.

—Parte del Partido Socialista (PS) ya criticó el acuerdo alcanzado por el PPD, entre otras cosas porque no descarta recurrir al Tribunal Constitucional. ¿Ve viable avanzar en una negociación con el PS mientras el punto de la invariabilidad tributaria no esté aprobado al cien por ciento por la oposición?

Yo entendí que el PS había anunciado ir al Tribunal Constitucional (TC) una vez que tuviéramos ley, es decir, después de ver cómo salía la invariabilidad. Estaban a la espera de ver qué terminaba saliendo, porque si sale algo con atributos de inconstitucionalidad, ellos van a ir al TC. Eso dijo el PS. Dicho eso, entiendo que si sale una propuesta en materia de invariabilidad que no tenga cuestionamientos de inconstitucionalidad, obviamente que ir al TC no es el camino. Y espero que, así como el PPD fue capaz de presentar su propuesta, podamos tener también la propuesta del PS en otra área, sumada a esta invariabilidad que, sin duda, respeta la Constitución.

Senadora Paulina Núñez: en materia medioambiental "no veo espacio para acercar posiciones"

—Otro tema que estuvo en boga esta semana fue la RCA, que se discutió en la Comisión de Medioambiente. Parte de la oposición la considera un punto intransable. ¿Ve disposición del ministro Quiroz a negociar o ceder en ese punto?

En materia medioambiental lo dijimos desde el primer momento: no veo espacio, veo muy difícil acercar posiciones. Y hay que entender lo siguiente: cuando uno gana las elecciones y por lo tanto gobierna, tiene no solamente el derecho de ejecutar un programa de gobierno, sino también el deber de cumplirlo, porque las personas votaron por ese candidato y por ese programa. Lo que veo acá es que hay una idea de la cual el Gobierno está convencido, que va a contar con apoyo del oficialismo en la Sala tal como fue en la comisión.

Ahora, en materia medioambiental también se fueron logrando acuerdos que no estaban originalmente en el proyecto. Por ejemplo, a propósito de la misma RCA: se planteaba que existiera un recurso único y que a ese recurso pudieran concurrir no solamente las partes —la empresa, el Estado— sino también quienes habían participado de la participación ciudadana y terceros. Eso, para la oposición, era muy importante, y el Gobierno lo recoge; es muy posible que eso quede en el texto final de la norma.

Por lo tanto, hay cuestiones donde se acercaron posiciones —no me atrevo a hablar de acuerdo, pero sí de que se acercaron posiciones y se recogieron propuestas de la oposición que surgieron en el debate— y hay otras en las que no. Cuando tú pretendes influir y mejorar un proyecto, tienes que entender que hay líneas rojas que el Gobierno está disponible a mejorar, pero no a dejar de lado. Para instalar tu propio proyecto tienes que ganar elecciones; cuando quieres mejorar uno, ahí se produce el diálogo, las reuniones y, eventualmente, los acuerdos.

—En este punto de la RCA, ¿cree que la norma les pone más presión a los tribunales ambientales a la hora de fallar?

No, yo creo que no. La independencia del Poder Judicial y de los tribunales —en este caso los tribunales ambientales— debemos seguir cuidándola siempre, y no creo que por esta ley vayan a sentirse presionados.

Las críticas desde la UDI y la relación al interior de Chile Vamos

—Su rol como mediadora y negociadora ha generado bastantes críticas, sobre todo desde el sector de la UDI. ¿Cómo están las cosas al interior de Chile Vamos y cómo ve usted la tramitación del proyecto en ese plano?

Primero, no creo que las críticas sean de la UDI como partido; escuché a dos diputados de la UDI, pero con ese partido hemos ido trabajando de la mano.

No creo que sea bueno generalizar, porque al final se terminan instalando como diferencias entre partidos cuando en realidad son opiniones de personas que militan en un partido, pero no de la generalidad. Entendiendo las palabras que ocuparon esos diputados, respondo de la siguiente manera: prefiero pecar de ingenua si el resultado fue el que ya vimos, que es tener a senadores del PPD respaldando algo vital dentro del proyecto para nosotros, como la invariabilidad, porque va a producir que el país crezca y se den certezas.

Como también lo que podemos llegar a lograr incluso con algunos senadores del Partido Socialista. Nunca es pérdida de tiempo conversar, abrir espacios, sentarse en mesas de conversación, y menos aún cuando se logran los objetivos: que un proyecto de esta envergadura cuente con más votos que los del oficialismo.

La relación con el Partido Republicano y la acusación contra Grau

—Tampoco es nuevo que Chile Vamos ha tenido roces con el Partido Republicano, llevando poco tiempo de gobierno para tantas tensiones. ¿Cómo ve usted la relación con el partido del Presidente?

Primero, agradezco que el Presidente los haya convocado a una reunión y haya conversado con ellos para que cuestiones como las acusaciones constitucionales se piensen más. Cuando uno está gobernando, más aún cuando el Presidente es de tu partido —lo digo por el Partido Republicano—, lógicamente tienes que tener una actitud distinta a cuando estás en la oposición, o incluso cuando eres parte de un gobierno sin ser el partido del Presidente.

Me quedo también con el rol que he visto en el senador Arturo Squella, presidente del Partido Republicano. A él lo veo siempre con ánimo de actuar con prudencia, de propiciar un espacio de acercamiento con todos los sectores. Entiendo que tiene que administrar a sus diputados, y eso a veces es lo complejo para cualquier presidente de partido. Pero creo que el episodio de la acusación constitucional contra el exministro Grau dejó no solo develado quién está en qué posición, sino también enseñanzas para que esto no se vuelva a repetir.

—¿Ese episodio ha influido en la discusión de la megarreforma?

No, yo creo que no. En su momento incluso se dijo que la acusación no podía votarse en el Senado antes de que empezara la discusión en comisión; el Senado piensa distinto, actúa distinto. Todos estábamos concentrados en ir mejorando el proyecto, pero en ningún caso alguien iba a decidir si votaba a favor o en contra dependiendo del resultado de la acusación. Eran cuestiones distintas. Cuando se empezó a esbozar que se podía acusar a Grau en la Cámara, fui clara: no puedes pretender acercar posiciones con la oposición y propiciar un diálogo si por otro lado le estás pegando; era sin sentido.

La votación del 15 de julio y el rol del ministro Quiroz

—La votación está fijada para el miércoles 15 de julio. Pase lo que pase, ¿la fecha es inamovible?

Nuestra hoja de ruta y los tiempos fijados nunca se han cambiado, no están en cuestionamiento. Al revés, fuimos avanzando en el contenido, pero siempre fuimos muy transparentes respecto de cuándo íbamos a llevar este proyecto a comisiones, cuándo a la Sala y cuándo lo íbamos a despachar. Por eso me pareció prudente citar a comité el lunes, para dejar zanjado que el miércoles 15 se votaba, de modo que eso no estuviera sobre la mesa ni nadie anduviera dudándolo.

Dicho eso, voy a conversar hasta el último segundo con todos los sectores, con el ánimo de ir sumando apoyo y que este proyecto salga con más votos en el Senado que los que tenemos en el oficialismo. Y quiero destacar el rol que ha jugado el ministro Quiroz en este proceso. Dejemos de instalar la caricatura de que teníamos un ministro que no quería sentarse a la mesa: se sentó, y de buena manera. Se dijo que no conversaba con nadie, y ha hablado con todos los senadores que tienen ánimo de lograr un acuerdo.

— En un inicio del Gobierno se destacaba que tenía poca disposición a ceder. ¿Cree que, en virtud de la experiencia y de las críticas de estos primeros meses, esa actitud tuvo que cambiar desde el Presidente hasta todo su ministerio, y por eso hoy vemos a un Quiroz más dialogante?

La decisión de avanzar en la discusión en general solo con los 26 votos del oficialismo pudo haberse entendido como una señal de eso, pero también se ocupó ese espacio para abrir la discusión en particular, y ayudó muchísimo.

Senadora Núñez y ministro Quiroz.  Créditos: Agencia Uno

Senadora Núñez y ministro Quiroz. Créditos: Agencia Uno

—Y usted, en lo personal, ¿está de acuerdo al cien por ciento con el contenido de la reforma?

Me parece que es una buena reforma; creo que nos va a permitir crecer, estoy convencida de aquello. Me gusta mucho que la invariabilidad llegue incluso hasta el royalty, a propósito de las regiones mineras, y creo que eso le va a dar un impulso a la inversión, al crecimiento, y se van a generar buenos empleos.

Si alguna duda tengo todavía es respecto de la exención de las contribuciones. Me parece una buena noticia que sea para todos, pero también me pasa que, si estamos hablando de personas que tienen recursos suficientes para pagar, me gustaría que esas platas que entran al Estado puedan seguir entrando. No me fijaría en el valor de la vivienda, sino en la situación de cada adulto mayor, en cuál es su ingreso, para ver si puede o no hacerse cargo de su contribución. Hay que pensarlo, porque sabemos que hay quienes perfectamente pueden hacerse cargo si tienen un nivel de ingreso o un patrimonio importante. Ahí le daría una vuelta más.

"Si en algún momento el partido me pide que lo represente, voy a estar disponible"

—Una nota de prensa citaba a partidarios oficialistas, señalando que su rol como dialogante en la megarreforma ha apuntado más a fortalecer su perfil político personal que a la factibilidad de la mesa de diálogo. ¿Qué responde a ese tipo de dichos?

A mí me escogieron para presidir el Senado, y lo que estoy haciendo es jugar ese rol. Cuando uno apuesta por una forma, por un proyecto, por una idea, y esta resulta, evidentemente eso reedita en uno también; eso es evidente. Pero lo que no van a ver nunca en mí es que me quede sentada, me detenga o mire para el lado mientras se imponen las peleas o las aplanadoras. Tendría que nacer de nuevo para no empujar una causa de la que estoy convencida y no propiciar el diálogo, que para mí es fundamental en política. Si alguien cree que tomo decisiones pensando en cómo me pueden beneficiar, está muy equivocado. Ahora, si uno toma una decisión correcta, por supuesto que eso beneficia a quien la tomó y también a la institución que representa.

—Aunque es muy temprano para tener esta conversación, con la megarreforma como un examen público de su capacidad de articular acuerdos, si el partido le pidiera ser carta presidencial, ¿estaría dispuesta a hacerlo?

De verdad no es momento para estar hablando de candidaturas presidenciales; no llevamos ni cuatro meses de gobierno. Lo que sí digo es que trabajé, y siento que fui una buena diputada, para que mi región me escogiera como senadora, pero nunca se me pasó por la cabeza presidir el Senado, y aquí estoy. Se lo agradezco a mi partido, a mi coalición, a mis socios, y también, en este acuerdo de gobernabilidad, a quienes desde la oposición confiaron en que yo podía conducir de buena manera el Senado.

Si en algún momento el partido me pide que lo represente, voy a estar disponible, porque uno ha hecho una carrera. Pero lo que no puede ocurrir es que me pille improvisando: para desafíos así uno se tiene que preparar, jugar bien su rol, cumplir sus compromisos y funciones. Hoy estoy concentrada en eso: en ejercer de la mejor forma mi rol como presidenta del Senado.

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