Representantes de la Alianza Nacional por la Defensa de la Pesca Artesanal y Alianza Pesca Maule pidieron al Senado rechazar el Boletín N° 18.173-21, iniciativa que busca exceptuar a seis embarcaciones industriales del Biobío y Ñuble de la prohibición para capturar jibia mediante arrastre.
La discusión se desarrolla en la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado. La propuesta modifica la Ley N° 21.134, vigente desde 2019, que establece que la jibia solo puede ser extraída mediante potera o línea de mano. El proyecto continúa en primer trámite constitucional.
Pesca artesanal cuestiona la excepción
Pascual Aguilera, presidente de FETRAMAR y representante de la Alianza Nacional por la Defensa de la Pesca Artesanal, sostuvo que la iniciativa constituye una excepción dirigida a seis embarcaciones. “Una excepción para seis barcos no es una política de manejo”, afirmó. El dirigente también señaló que la disponibilidad de la jibia depende de factores como los precios internacionales, la competencia de Perú y China, la capacidad de procesamiento y fenómenos como El Niño.
Según las cifras presentadas por Aguilera, más de 8.000 pescadores artesanales viven directamente de la jibia, mientras 78 empresas de distintas regiones exportaron el recurso durante 2025. También afirmó que las exportaciones crecieron más de 211% entre 2019 y 2024 y que el desembarque artesanal de jibia en el Biobío aumentó 117,6% en 2026 respecto de 2025.
Aguilera propuso, en lugar de modificar la regulación, medidas como modernizar la flota artesanal, invertir en caletas y capacidad de procesamiento, fortalecer la ciencia y el monitoreo, mejorar la trazabilidad y coordinar acciones con Perú y Ecuador.
“Dato mata relato. El problema no es que falten barcos, es que falta una política pública que ayude a este ecosistema ya instalado a madurar. Lo que pedimos a esta comisión es legislar para todos: rechazar la excepción de arrastre y mantener la ley tal cual está”. “Dato mata relato. El problema no es que falten barcos, es que falta una política pública que ayude a este ecosistema ya instalado a madurar. Lo que pedimos a esta comisión es legislar para todos: rechazar la excepción de arrastre y mantener la ley tal cual está”.
Subsecretario de Pesca dice que “no es momento oportuno”
El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, reconoció “ciertos méritos” a la iniciativa, pero señaló que “no es momento oportuno” para avanzar.
Según el comunicado de las organizaciones, mencionó la caída del precio de la jibia, en torno a los $300 por kilo, y sostuvo que el proyecto “genera incertidumbre a un sector importante de la pesca artesanal en la Octava Región”. Agregó que las prioridades legislativas del Gobierno “van por otro lado”.
Karol Cariola pide revisar admisibilidad
La senadora Karol Cariola planteó que el proyecto delimita la excepción a partir de la titularidad de una autorización de pesca y de una fecha: haber estado en el agua al 16 de febrero de 2019. Sostuvo que podría involucrar materias de iniciativa exclusiva del Presidente de la República y solicitó que la Comisión de Constitución evalúe su admisibilidad.
El presidente de CONDEPP y vocero de la Alianza Nacional por la Defensa de la Pesca Artesanal, Hernán Cortés Bernal, cuestionó que la iniciativa establezca una excepción para seis embarcaciones y pidió mantener vigente la Ley N° 21.134. Las organizaciones también solicitaron que cualquier eventual cambio en los métodos de captura sea evaluado mediante el Comité de Manejo de la jibia.
El Boletín N° 18.173-21 continúa en primer trámite constitucional. La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura aprobó la idea de legislar el 12 de agosto de 2026, por unanimidad de los cuatro senadores presentes, y posteriormente continuó con el análisis de la iniciativa.
“Este proyecto tiene problemas desde su origen. Nace para resolver el problema de una sola empresa, con seis barcos identificados por una autorización y una fecha, y eso le quita toda legitimidad: no se legisla para el país, se legisla a la medida de unos pocos (...) Al final, plantea más dudas que certezas, y la mejor prueba es que ni siquiera el Senador Saavedra que presentó la moción estuvo presente para defender el proyecto y que fue débilmente defendido por el senador Espinoza, tampoco el Ejecutivo ha querido patrocinarlo. Si el propio Gobierno no se atreve a ponerle su firma, el Senado debería preguntarse a quién beneficia realmente”. “Este proyecto tiene problemas desde su origen. Nace para resolver el problema de una sola empresa, con seis barcos identificados por una autorización y una fecha, y eso le quita toda legitimidad: no se legisla para el país, se legisla a la medida de unos pocos (...) Al final, plantea más dudas que certezas, y la mejor prueba es que ni siquiera el Senador Saavedra que presentó la moción estuvo presente para defender el proyecto y que fue débilmente defendido por el senador Espinoza, tampoco el Ejecutivo ha querido patrocinarlo. Si el propio Gobierno no se atreve a ponerle su firma, el Senado debería preguntarse a quién beneficia realmente”.