Tras intensas jornadas de dudas sobre la disposición del Ejecutivo para abrir un espacio de negociación política, este miércoles finalmente se pondrá en marcha la mesa de diálogo entre el gobierno, el oficialismo y la oposición, instancia paralela a la discusión legislativa que busca destrabar las posturas en torno a la megareforma.
La creación de este espacio se da luego de que la oposición criticara la estrategia inicial de La Moneda, la cual pretendía acotar el debate de las indicaciones exclusivamente a la Comisión de Hacienda, dejando de lado un pacto político más extenso.
Sin embargo, el panorama cambió luego de que la presidenta del Senado, Paulina Núñez, junto a los senadores Javier Macaya y Luciano Cruz-Coke, sostuvieran una reunión clave con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, cita que logró reactivar la iniciativa.
A su arribo a este primer encuentro, el jefe de la billetera fiscal optó por mantener una postura conciliadora, esquivando las preguntas sobre el reciente fracaso de la acusación constitucional contra el exministro de la cartera, Nicolás Grau.
Al ser consultado sobre si el desenlace en el Senado constituía un revés para el sector, Quiroz fue tajante: “no quiero polemizar ni entrar al tema de la acusación (constitucional); he estado siempre fuera de ese tema”.
Plazos y búsqueda de acuerdos por megareforma
Respecto a la dinámica que marcará las conversaciones con las fuerzas de oposición —que contaron con la participación de las senadoras Paulina Vodanovic, Yasna Provoste y Claudia Pascual—, el secretario de Estado manifestó su optimismo por consolidar una base de respaldo más robusta para la iniciativa legal.
“Como he dicho antes, he conversado siempre; de hecho, vengo aquí a un grupo de parlamentarios con los cuales me he reunido siempre individualmente y vamos a ver si es que logramos consensuar algunos puntos y que esto tenga una base de apoyo más amplia”, aseguró.
Finalmente, la autoridad descartó que la instalación de este espacio de negociación paralelo vaya a retrasar el avance del proyecto en el Congreso, enfatizando que la hoja de ruta sigue intacta. “El calendario de reforma está fijado; se fijó hace bastante tiempo. Tiene su urgencia, tiene sus plazos y esos plazos se han de cumplir”, concluyó.