Un rotundo revés judicial sufrió la administración comunal de Ñuñoa liderada por el alcalde Sebastián Sichel, luego de que el Segundo Tribunal Electoral de la Región Metropolitana resolviera no tramitar una denuncia interpuesta en contra del concejal Andrés Argandoña.
El órgano especializado desestimó la acción y ordenó su archivo definitivo por no ajustarse a los requerimientos que estipula la legislación vigente.
El dictamen de la justicia electoral
De acuerdo a lo resuelto el pasado 9 de junio de 2026, el tribunal constató vicios de forma insalvables en el requerimiento del jefe comunal.
La resolución judicial determinó que la presentación del alcalde ni siquiera cumplía con los requisitos mínimos que exige la ley para ser tramitado: no formuló una petición concreta al Tribunal, como exige el artículo 17 N°5 de la Ley N°18.593. Debido a estas falencias técnicas, la magistratura determinó tener la presentación por no efectuada y procedió a clausurar el expediente.
El líbelo que originó el conflicto había sido ingresado por el alcalde Sichel el pasado 5 de junio de 2026. A través de ese escrito, solicitaba abrir una indagatoria respecto al comportamiento del concejal Argandoña bajo la causal de notable abandono de deberes.
El argumento central de la alcaldía apuntaba a un correo electrónico redactado por el fiscalizador el 12 de marzo, mediante el cual citaba a un encuentro —que no correspondía a una sesión formal del Concejo Municipal— con el objetivo de oír las inquietudes de los representantes de las ferias libres locales sobre sus relaciones laborales con la casa edilicia.
Fiscalización bajo la lupa
Mediante un comunicado público emitido este 1 de julio de 2026, el concejal Argandoña vinculó esta fallida acción legal con una serie de tensiones previas.
A su juicio, este episodio se suma a otros procesos que el municipio ha iniciado en su contra durante los últimos meses. Entre los puntos críticos que el concejal afirma haber denunciado se encuentran licitaciones objetadas, contratos carentes de la debida transparencia y diversas determinaciones municipales que ya han recibido observaciones por parte de la Contraloría General de la República.
Tras la resolución a su favor, el representante comunal descartó declinar en su postura opositora dentro del municipio. Al cierre de su declaración, Argandoña aseguró que continuará ejerciendo su rol de fiscalización con la misma rigurosidad, bajo la premisa de que la comuna de Ñuñoa merece un concejo que revise, pregunte y exija cuentas de manera estricta.