El actual contexto en el cual miles de mujeres en nuestro país se encuentran reivindicando una vez más derechos a ser respetadas y no violentadas en ninguna circunstancia, nos insta y apremia, primero como mujeres, pero también como egresadas de la Universidad Diego Portales, a pronunciarnos, respaldar y apoyar a las estudiantes de nuestra ex casa de estudios que hoy en día exigen poner fin a todas las formas de violencia de género dentro de los contextos educativos. Entendemos que la demanda estudiantil apunta no sólo a democratizar las aulas aboliendo el paradigma de subordinación y asimetría de poder impuesto por una sociedad patriarcal, sino además dar paso a una sociedad equitativa en derechos tanto para mujeres como hombres.
Lo que hoy denuncian y exigen las estudiantes de diferentes universidades a lo largo de nuestro país implica una serie de transformaciones en el ámbito político, social, pero por sobre todo cultural. La ola de movimientos de mujeres feministas en Chile a través de los años ha marcado grandes hitos históricos: acceso a la educación, el ingreso al mercado laboral, la participación y representación política, entre otros. Hoy en día, son las estudiantes las que se posicionan frente a una estructura educacional que no sólo es desigual y discriminatoria en términos de género, sino también ha normalizado y naturalizado diferentes formas de violencia sexual en prácticas dominantes, pasando desde el trato cotidiano, hasta mallas curriculares y programas académicos que poco y nada enseñan de la desigualdad de género.
Históricamente las mujeres han sido subsumidas al espacio privado, la familia y el cuidado, hoy con más ímpetu que nunca, exigimos el rompimiento de esos estereotipos impuestos; no queremos estar en el “registro compensatorio” de nuestro país, sino más bien ser parte del “espacio público”, demandando organizada y colectivamente el respeto y disfrute de nuestros derechos y por sobre todo poner fin a la violencia de género y abusos sexuales.
Chile se encuentra viviendo un proceso político, social y cultural histórico en términos de equidad de género, en este contexto con mucho orgullo observamos a las estudiantes de la UDP exigir demandas legítimas ante lo cual no podemos más que ofrecer nuestro apoyo y agradecer su valentía y determinación.
EGRESADAS UNIVERSIDAD DIEGO PORTALES