domingo 04 de octubre de 2026
Política

Boric emplaza a la izquierda, se reconoce como élite y cuestiona el Escudo de las Américas: los ejes de su intervención en Muda

Boric abordó el futuro de la izquierda, reconoció que forma parte de la élite y cuestionó los alcances del Escudo de las Américas.

4 de octubre de 2026 - 18:02

Un llamado a abandonar el “catastrofismo”, ampliar el diálogo con sectores alejados de la política y recuperar una perspectiva de futuro para la izquierda realizó el expresidente Gabriel Boric durante un conversatorio con el exministro y exsenador Jorge Arrate en el marco de la segunda jornada del Festival Muda.

En la instancia también se encontraban el diputado Ignacio Achurra, la diputada Consuelo Veloso y Constanza Schönhaut, y el senador Diego Ibáñez, cuadros del Frente Amplio. Arrate fue el encargado de conducir la conversación con el exmandatario, en un diálogo que transitó entre el futuro del socialismo, la relación de la izquierda con las mayorías sociales, el desarrollo tecnológico y la política exterior.

“Para pensar el futuro, lo primero que tenemos que hacer es abandonar el catastrofismo”, planteó Boric. A su juicio, la izquierda y el progresismo deben ser capaces de identificar las injusticias que persisten en el país —entre ellas, la pobreza y las dificultades de los adultos mayores—, pero hacerlo desde una perspectiva que permita proyectar soluciones y convocar a nuevos sectores.

“¿Cuál es la propuesta de futuro que estamos proponiéndole a la ciudadanía?”, preguntó el exmandatario, apuntando a uno de los problemas que, según dijo, enfrenta actualmente su sector: no haber logrado superar un relato que se instaló en la sociedad y no incorporar con suficiente fuerza temas que, aunque no sean tradicionalmente asociados a la izquierda, sí generan preocupación entre las mayorías.

La autopercepción de Gabriel Boric como parte de la elite

Boric sostuvo que se requiere “esperanza” y “optimismo”, además de la formación de nuevos cuadros políticos. En ese punto destacó medidas impulsadas durante su gobierno, como el Sistema Nacional de Cuidados, y planteó que los desafíos del país no pueden resolverse exclusivamente desde los espacios tradicionales de discusión política.

“Esto no se va a resolver solo desde los cafés de la élite”, afirmó. Y agregó una autocrítica: “Siendo yo parte de la élite”.

El expresidente también llamó a la izquierda a escuchar a quienes piensan distinto y, especialmente, a quienes se encuentran alejados de la política. En esa línea, sostuvo que el resultado de la última elección no debe ser entendido como un punto definitivo para su sector: “no fuimos mayoría, pero tenemos todas las condiciones para volver a hacerlo”, sostuvo.

La discusión ante el auge de la Inteligencia Artificial

Otro de los puntos abordados durante la conversación fue el impacto de la inteligencia artificial y la concentración de poder que puede producir el desarrollo de nuevas tecnologías. Boric cuestionó que personas y grupos con grandes niveles de riqueza puedan terminar concentrando una capacidad creciente para definir los debates públicos y las transformaciones de la sociedad.

El expresidente vinculó esa discusión con una advertencia sobre el funcionamiento de las redes sociales: “El algoritmo nos ciega, nos junta solo con gente que piensa como nosotros”. Para Boric, uno de los desafíos de la izquierda pasa precisamente por romper esas burbujas y volver a conectarse con personas que no necesariamente comparten sus posiciones políticas.

La adhesión al Escudo de las Américas y el fondo de su crítica

La conversación también abordó la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump y a la que la administración de José Antonio Kast incorporó al país en septiembre.

La discusión adquirió un nuevo elemento este sábado, luego de que el expresidente Eduardo Frei defendiera públicamente la decisión. En una carta publicada en El Mercurio, Frei sostuvo que la adhesión “fortalece la respuesta del Estado frente al crimen organizado y el narcotráfico” y destacó sus posibilidades de cooperación policial, intercambio de información y coordinación fronteriza.

La postura de Frei marcó una diferencia con Boric y la expresidenta Michelle Bachelet, quienes previamente habían cuestionado la incorporación de Chile y llamado a reconsiderarla. Durante la instancia se produjeron abucheos a la decisión de Frei, sin embargo, el expresidente Boric pidió respeto y afirmó que entendía la preocupación del extimonel de la DC por el combate al crimen organizado.

En la misma línea, Boric aclaró que, los reparos planteados junto a Michelle Bachelet, no apuntan a la necesidad de cooperación internacional para combatir el narcotráfico. De hecho, reconoció que durante su gobierno y el de Bachelet nunca se sostuvo lo contrario. El punto de fondo, explicó, está en los alcances de la declaración.

A su juicio, lo preocupante es que se hayan debilitado consensos que durante años existieron en la política exterior chilena, particularmente la búsqueda de acuerdos que trascendieran los ciclos políticos. Boric cuestionó que la iniciativa incluya materias que van más allá de la lucha contra el crimen organizado, como el resguardo de cadenas de suministro de minerales críticos y mecanismos relacionados con la defensa.

La declaración suscrita por Chile contempla tres pilares: economía, seguridad y coordinación multilateral. Además de la cooperación contra organizaciones criminales, incluye referencias al control de inversiones, las cadenas de suministro de minerales críticos y proveedores de infraestructura digital. El documento también contempla una eventual acción colectiva en materia de seguridad.

“Lo que nosotros hemos defendido es que Chile negocie con todo el mundo en función de principios país”, sostuvo Boric, advirtiendo sobre los riesgos que, a su juicio, implica una política exterior demasiado alineada con los intereses de una potencia.

Arrate, por su parte, planteó que la Cancillería debía adoptar una posición firme frente al embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, a quien cuestionó por sus intervenciones en asuntos internos de Chile.

Hacia el final de la conversación, Boric volvió sobre una idea que atravesó buena parte de su intervención: la necesidad de que la izquierda no abandone la capacidad de proyectar un futuro.

Recordó medidas impulsadas durante su administración, como el Copago Cero, la reducción de la jornada laboral y la Estrategia Nacional del Litio, y defendió la idea de “pensar fuera de la caja”. “No voy a dejar de soñar”, afirmó.

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