El caso de Sophie, la menor de un año y once meses que murió a causa de los brutales ataques que sufrió por parte de su padre –quien incluso habría abusado sexualmente de ella–, tiene a la opinión pública conmocionada. Tanto que su historia avivó todo un movimiento que se ha organizado pidiendo el endurecimiento de penas para este tipo de delitos, y donde muchos han esbozado la idea de restablecer la pena de muerte.
Marchas, velatones y discusiones en redes sociales con el hashtag #LeySophie han nacido como manifestaciones de la indignación que despertó el caso, y cuyo debate va en escalada. Quien también quiso hacerse parte de él es el sociólogo Manuel Guerrero, hijo de Manuel Guerrero Antequera, una de las víctimas del Caso Degollados, que a través de su cuenta de Twitter se sumó a los dichos del diputado Vlado Mirosevic (PL), quien señaló que apoya "aumento de penas, pero no el restablecimiento de la pena de muerte. El Estado debe impartir justicia, no venganza".