La gerenta de un supermercado fue despedida luego de permitir que una trabajadora externa, una adulta mayor, realizara sus labores encerrada con cadena y candado durante dos semanas. La Corte de Apelaciones de Santiago concluyó que la desvinculación estuvo justificada por la gravedad de los hechos.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, la trabajadora se desempeñaba como gerenta de una sucursal y fue desvinculada después de que la empresa descubriera que una empleada de una firma contratista, encargada de compactar cartones, permanecía encerrada en una sala de compactación entre el 3 y el 17 de mayo de 2023.
La situación fue detectada durante una visita de un ejecutivo de seguridad de la compañía.
Tras su despido, la exgerenta demandó a la empresa. El Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago acogió su acción, declaró injustificada la desvinculación y ordenó pagarle $67.088.736 por indemnización sustitutiva del aviso previo, años de servicio y el recargo legal correspondiente.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones?
La empresa recurrió de nulidad y el caso fue revisado por la Corte de Apelaciones de Santiago. El tribunal estableció que la gerenta conocía las condiciones en que trabajaba la afectada y que esta permanecía encerrada con una cadena y un candado, pudiendo salir únicamente mediante una llave que era facilitada desde la recepción.
También consideró que esa situación se mantuvo durante aproximadamente dos semanas.
Al analizar el caso, la Corte concluyó que la conducta de la exgerenta configuró una imprudencia temeraria y un incumplimiento grave de sus obligaciones.
En el fallo sostuvo que se trató de un "acto inhumano, discriminatorio y que atenta contra la dignidad que toda persona merece", agregando que nada justificaba adoptar una medida de ese tipo para evitar pérdidas económicas y que la trabajadora externa se encontraba en una posición especialmente vulnerable.
Con esos argumentos, la Corte de Apelaciones acogió el recurso de nulidad presentado por la empresa, anuló la sentencia del Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago y dictó un fallo de reemplazo que validó el despido de la exgerenta por considerar que la sanción era proporcional a la gravedad de los hechos.