El parque de diversiones de la familia del presidente José Antonio Kast, bautizado públicamente como "Kastasilandia", quedó en el centro de una nueva controversia luego que una investigación periodística revelara que parte de sus obras se ejecutaron antes de obtener la correspondiente aprobación ambiental, además de haber sido construido con participación de trabajadores haitianos.
Los antecedentes, dados a conocer este viernes 10 de julio por El Mostrador, abren cuestionamientos sobre el cumplimiento de la normativa ambiental en un proyecto impulsado por la familia del mandatario, precisamente en momentos en que el Gobierno ha promovido una agenda destinada a flexibilizar la tramitación de permisos ambientales y sectoriales.
Investigación apunta a construcción previa a la aprobación ambiental
De acuerdo con la investigación publicada, el recinto conocido como "Kastasilandia" comenzó a levantarse antes de obtener la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) exigida para este tipo de proyectos.
Según el reportaje, las obras incluyeron diversas instalaciones recreativas y fueron desarrolladas en un predio perteneciente a la familia Kast. La publicación sostiene que el avance de la construcción antecedió a la autorización ambiental, situación que podría constituir un incumplimiento de la normativa vigente si así lo determinan las autoridades competentes.
Mano de obra haitiana en la construcción
La investigación también señala que el parque fue construido con participación de obreros haitianos, quienes realizaron distintas labores durante el desarrollo del proyecto.
El reportaje no atribuye irregularidades laborales por el solo hecho de contratar trabajadores migrantes, sino que incorpora ese antecedente como parte de la reconstrucción de cómo se ejecutó la iniciativa y quiénes participaron en ella.
Debate por la evaluación ambiental
La publicación cobra especial relevancia en medio del debate impulsado por el Ejecutivo sobre la necesidad de acelerar los procesos de evaluación ambiental para proyectos de inversión.
En mayo de este año, el presidente José Antonio Kast criticó públicamente lo que calificó como excesivas trabas regulatorias en materia ambiental, cuestionando paralizaciones de proyectos por razones ecológicas y defendiendo una mayor rapidez en la aprobación de iniciativas de inversión.
En ese contexto, la investigación instala interrogantes sobre la forma en que se desarrolló un proyecto vinculado a la familia presidencial y si el inicio de las obras respetó los procedimientos establecidos por la legislación ambiental chilena.
El reportaje de El Mostrador expone antecedentes documentales y testimoniales sobre la cronología del proyecto, mientras que las eventuales responsabilidades deberán determinarse conforme a los procedimientos legales correspondientes.