En plena era digital, donde un mensaje de WhatsApp puede condenar a alguien antes de que los hechos se esclarezcan, llega a los escenarios "El efecto de ir hacia atrás", una obra inspirada libremente en "Las Brujas de Salem", de Arthur Miller.
Dirigida por Adams Pino Parra, el montaje traslada la histeria colectiva de los juicios de brujas al salón de una Junta de Vecinos, transformando un espacio de protección comunitaria en el escenario de una cacería humana.
La trama sigue a Lucía, una profesora de historia que intenta imponer la duda racional frente a un grupo que, azuzado por un video borroso recibido por WhatsApp, necesita encontrar un culpable para validar su propio miedo.
A lo largo de seis meses, la incapacidad de la comunidad para comunicarse de forma genuina empuja a Lucía a la encrucijada entre resistencia o pertenencia.
¿Cómo surgió la idea de la obra?
Para Pino Parra, quien dirige y actúa en la producción, el proceso creativo ha sido una exploración sobre la fricción social y la deformación de la información.
"Como actor, director y también desde mi vereda en el marketing digital, me obsesiona cómo la información se deforma hoy en día. El proceso de El efecto de ir hacia atrás ha sido un ejercicio de contención sobre esa fricción donde la paciencia se agota", señala el director.
Así, en los ensayos trabajaron un "realismo en crisis", enfocado en lo que no se dice y en la presión que se acumula dentro de un grupo.
"Quisimos explorar ese límite donde la paranoia silenciosa transforma un acto de protección en una cacería humana [...] No buscamos escenas limpias; buscamos la verdad que hay en el error y en la desesperación de quien se siente acorralado", agrega.
¿Qué busca provocar la obra en el público?
La propuesta escénica busca romper la cuarta pared e involucrar al público en una atmósfera de tensión constante. Según Pino Parra, quien asista a la función no será un observador pasivo, sino que se sentirá partícipe del salón de una Junta de Vecinos.
Además, el director espera que el público salga con una sensación de sospecha, no sobre el de al lado, sino sobre sus propias certezas. "Quedándose con el eco de nuestra frase guía: 'No sé si es verdad, pero...'", cierra.
En cuanto a la accesibilidad, la obra presenta breves momentos de oscuridad en sus transiciones y, ocasionalmente, se revientan entre uno y tres globos como máximo. No hay disparos, la música es tenue y no se utiliza luz estroboscópica ni proyectores, por lo que resulta apta para personas con sensibilidad sensorial moderada.
La obra cuenta con un elenco conformado por Ángela López, Nicolás Alaluf, Fabiola Álvarez y Adams Pino Parra.
¿Dónde y cuándo ver "El efecto de ir hacia atrás"?
"El efecto de ir hacia atrás" estará en cartelera desde el sábado 18 de julio al domingo 2 de agosto, a las 19:00 horas, en el Teatro del Puente (Río Mapocho, entre puentes Pío Nono y Purísima, Santiago).
Con una duración de una hora y veinte minutos y restricción etaria para mayores de 12 años, las entradas para ya se encuentran disponibles a través de Ticketplus.