sábado 25 de julio de 2026

Redefiniendo el autocuidado en la obesidad: una mirada transdisciplinaria

El autocuidado también es colectivo. Como sociedad, cuidarnos implica erradicar el estigma y la discriminación por el tamaño corporal (gordofobia) en los espacios de salud, laborales y públicos.

25 de julio de 2026 - 11:45

Ayer, 24 de julio, se conmemoró el Día Internacional del Autocuidado. Y la elección de esta fecha no es casualidad en el calendario: representa el 24/7, un recordatorio de que los beneficios de cuidarnos se experimentan las 24 horas del día, los siete días de la semana. Sin embargo, en una sociedad bombardeada por imágenes inalcanzables y soluciones mágicas, cabe preguntarnos: ¿Qué significa realmente el autocuidado, especialmente cuando hablamos de obesidad?

Durante décadas, el abordaje del peso y la obesidad ha estado determinado por una narrativa simplista y, a menudo, inflexible: "come menos y muévete más". Bajo este prisma, el supuesto "autocuidado" se ha disfrazado de dietas restrictivas, rutinas de ejercicio exhaustivas motivadas por la culpa y, sobre todo, de un profundo estigma. Se ha hecho creer a las personas que la obesidad es una mera falta de voluntad.

Desde el Grupo Transdisciplinario para la investigación, docencia y extensión en Obesidad de Poblaciones (GTOP), sabemos que la evidencia científica indica algo muy distinto. La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, en la que intervienen la genética, el entorno, el metabolismo, la salud mental y los determinantes sociales. Por lo tanto, el autocuidado frente a ella no puede reducirse a un número en la balanza. Dicho esto, necesitamos redefinir con urgencia el autocuidado desde una perspectiva integral y transdisciplinaria.

En primer lugar, el autocuidado es compasión. Es dejar de librar una guerra contra el propio cuerpo. Cuidarse implica cultivar una relación sana con los alimentos, entendiendo que comer nutre tanto nuestra biología como nuestras emociones, y que el movimiento debe ser una celebración de lo que nuestro cuerpo puede hacer, no un castigo por lo que comimos.

En segundo lugar, el autocuidado es salud mental. No hay bienestar físico sin bienestar emocional. Abordar el estrés crónico, la ansiedad y la calidad del sueño, y buscar apoyo psicológico, son pilares fundamentales que a menudo quedan invisibilizados en el tratamiento de la obesidad.

Finalmente, el autocuidado también es colectivo. Como sociedad, cuidarnos implica erradicar el estigma y la discriminación por el tamaño corporal (gordofobia) en los espacios de salud, laborales y públicos. Una persona no puede ejercer un autocuidado efectivo en un entorno que la juzga o la margina reiteradamente. Las y los profesionales de la salud tenemos el deber de ofrecer espacios seguros, empáticos y basados en la evidencia, en los que el objetivo sea la ganancia de salud y no la pérdida de peso a cualquier costo.

Este 24/7, la invitación del Grupo GTOP es cambiar el foco. El verdadero autocuidado no se mide en tallas ni se sostiene en la culpa. Se construye con hábitos sostenibles, con un acompañamiento profesional respetuoso, con entornos que faciliten las opciones saludables, el movimiento y, sobre todo, con la convicción de que todas las personas merecen salud, bienestar y dignidad todos los días del año.

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