La mejor forma de estudiar para la PAES es adaptar la preparación a la etapa en la que se encuentra cada estudiante. No existe una estrategia única que funcione para todos, porque las necesidades cambian según el momento académico, los objetivos personales y las responsabilidades de cada uno. Entender cómo estudiar para la PAES desde la propia realidad suele ser mucho más efectivo que intentar seguir el mismo método que otros.
Esta reflexión cobra especial relevancia luego de conocerse los resultados de la PAES de Invierno, que para muchos estudiantes permitieron confirmar avances y, para otros, identificar brechas de cara a la PAES Regular. A ello se suma el reciente frente climático que afectó a distintas zonas del país, recordando que no todos enfrentan la preparación en las mismas condiciones y que cada estudiante necesita una estrategia acorde a su realidad.
Según nuestra experiencia, "cómo estudiar para la PAES" es, probablemente, una de las preguntas que más escuchamos durante el año. La respuesta no parte por las técnicas de estudio ni por la cantidad de horas, sino por entender la etapa que vive cada estudiante. Solo desde ese diagnóstico es posible construir una estrategia que realmente funcione.
En la práctica, eso significa reconocer que no todos parten desde el mismo lugar. Mientras algunos necesitan crear hábitos de estudio y organizar mejor su tiempo, otros requieren reforzar contenidos específicos, definir su proyecto vocacional o compatibilizar la preparación con el trabajo y otras responsabilidades. Cada realidad exige una estrategia distinta.
Entonces uno podría preguntarse: ¿vale la pena cambiar la forma de estudiar si hasta ahora no ha dado resultados? La respuesta es sí. Muchas veces, ajustar la estrategia tiene un impacto mayor que simplemente aumentar las horas de estudio.
Desde el trabajo que realizamos en orientación vocacional y bienestar estudiantil también observamos que las necesidades emocionales cambian según el momento que vive cada persona. Mientras algunos necesitan desarrollar mayor confianza en sus capacidades, otros requieren herramientas para manejar la ansiedad, organizar sus prioridades o enfrentar la incertidumbre que implica elegir una carrera. Comprender esas diferencias permite construir una preparación mucho más efectiva que aplicar una fórmula igual para todos.
La PAES representa una oportunidad importante para acceder a la educación superior, pero el camino para enfrentarla no tiene por qué ser el mismo para todos. Reconocer el momento que vive cada estudiante, adaptar las estrategias a su realidad y entender que el aprendizaje también debe ser flexible son elementos que, según nuestra experiencia, permiten desarrollar una preparación más sólida y un proceso mucho más saludable.