"No espero nada de ustedes y aún así logran decepcionarme"
Esta semana se le entregó al presidente una nueva propuesta de constitución y, lamentablemente, esta coincide con algunas de las características por las que se lapidó a la anterior: es un texto ideológico, una constitución partisana. Difiere, esta vez, en que se trata de un programa de derecha que de adelantado no tiene nada, es más bien regresivo, significa un retroceso que supera cualquier conservadurismo y profundiza aspectos de la Constitución del 80 que animaron el estallido de 2019.