La ingenuidad de pensar que Chile no es un país corrupto
No basta con llevar a la justicia a los acusados de corrupción para detenerla. Es un comienzo necesario e indispensable, pero también se requiere de cohesión social. Es decir, la existencia de relaciones positivas y respetuosas entre los individuos y grupos dentro de la sociedad, con un proyecto común de probidad y acceso equitativo a oportunidades para todos sus miembros.
Por
Marcelo Trivelli