Ley Karin, entre la retórica y la acción
La normalización de los estereotipos de género está siendo un importante obstáculo en los espacios altamente masculinizados de trabajo, que suelen ser, además, donde se genera mayor poder adquisitivo para los trabajadores. Y ante esas premisas el empleador no sólo debe sancionar las conductas constitutivas de acoso y violencia, sino que debe prevenirlas hasta el punto de erradicarlas.