Frente al revuelo generado tras la aprobación en el Senado de una propuesta para actualizar la histórica Ley 21.100 —que ahora pasa a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputadas y Diputados—, desde el Ejecutivo negaron que la propuesta traiga de vuelta las bolsas plásticas a los supermercados.
“Queremos ser muy claros. Las bolsas plásticas desechables no van a volver a las cajas de los supermercados", sostuvo la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo.
¿Bolsas plásticas volverían a supermercados?
Las declaraciones del Ejecutivo surgen a raíz de la advertencia que hacen desde Unibag: “Nuestra principal preocupación es que este proyecto termine siendo un retroceso en lo que se ha logrado en estos ocho años de Ley Chao Bolsas Plásticas, que marcó un cambio concreto en la forma en que Chile enfrenta el uso de bolsas plásticas en el comercio".
Lo anterior debido a que la iniciativa permite la fabricación de bolsas elaboradas con plástico 100% reciclado en Chile, pero " bajo condiciones específicas de trazabilidad y calidad", según aclaró la ministra, con el objetivo de contribuir al desarrollo de la economía circular.
Sin embargo, desde la Fundación Conexión Natural plantean que una normativa como tal debe garantizar que las bolsas hechas con residuos de plástico sean reutilizadas y no acaben en vertederos.
"Incorporar plástico reciclado no basta por sí solo: importa cuánto dura la bolsa, cuántas veces se usa y qué pasa con ella al final de su vida útil", sostiene Mark Minneboo, director ejecutivo de la fundación.
Pese a las inquietudes, la ministra Toledo fue enfática: "La prohibición se mantiene plenamente vigente y no estamos dispuestos a dar un paso atrás en un avance ambiental tan importante para Chile. Lo que estamos haciendo es fortalecer la ley, cerrar vacíos legales y establecer mayores exigencias para reducir el impacto ambiental de las bolsas durante todo su ciclo de vida”.
¿Qué establece el proyecto que modifica la ley Chao Bolsas Plásticas?
La ministra destacó la modificaciones que se realizarán a la Ley 21.100, vigente desde 2018. Entre sus ejes principales, define de forma precisa qué constituye una bolsa plástica y fija parámetros rigurosos de durabilidad, cantidad de usos y resistencia física, impidiendo que envases de mala calidad circulen bajo un falso membrete sustentable.
Asimismo, la propuesta viabiliza la venta exclusiva de bolsas reutilizables producidas 100% con material recuperado y procesado dentro de Chile, siempre que acrediten altos estándares de trazabilidad.
En esta línea, la ministra Toledo destacó que “el desafío no es solamente evitar que ingresen nuevos plásticos al mercado, sino también hacernos cargo de aquellos que ya están circulando. Queremos aumentar su recuperación y reciclaje que solo llega al 2.8% de valorización, exigir que las bolsas reutilizables realmente cumplan esa función y entregar información clara a los consumidores. Esta actualización representa una mejora ambiental respecto de la legislación actual”.
A este rediseño se sumarán exigencias específicas para el comercio electrónico y servicios de delivery, nuevos esquemas de etiquetado y certificación, campañas educativas y canales formales para que la ciudadanía pueda denunciar incumplimientos.