Temuco, además de ser el nombre de la capital de la región de la Araucanía, es una palabra que viene del mapudungún y significa agua de temu. El temu es un árbol nativo únicamente de Chile y partes de Argentina, que está clasificado como casi amenazado o vulnerable en algunas zonas del país.
Como parte del programa de Conaf llamado "Mi pueblo, mi árbol", que busca recuperar la conexión de las personas con árboles que forman parte de la identidad de sus territorios, se plantó en el cerro Ñielol de la ciudad un especímen de Temu. Se trata de una plantación simbólica que marca la llegada del programa a la ciudad, que permitirá la entrega de más de 2 mil árboles para reforestar sectores rurales de Temuco.
"A través del programa ‘Mi Pueblo, Mi Árbol’ queremos acercar el bosque a las personas, promover ciudades más verdes y prepararnos para el rol que asumirá el futuro Servicio Nacional Forestal (Sernafor) en materia de arbolado urbano e infraestructura verde", declaró el director regional de CONAF, Héctor Tillería Flores.
El Sernafor, junto con el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), reemplazarán a Conaf. El primero en su rol de promoción del bosque nativo, el fomento forestal y el combate y prevención de incendios, y el segundo como organismo a cargo del Ministerio de Medio Ambiente para cuidar la biodiversidad de Chile.
Biodiversidad en el cerro Ñielol
Una investigación de la Universidad Católica de Temuco en 2023 detectó la presencia de vegetación exótica en áreas protegidas. La unidad con más biodiversidad de vegetación exótica es el Monumento Natural Cerro Ñielol en Temuco. El índice también concluía que esta área era la más propensa a sufrir invasiones de especies exóticas, ya que se detectaron 93 plantas invasoras en una superficie de solo 89 hectáreas.
Comunas del centro sur de Chile como La Araucanía, Biobío, Ñuble y Maule han sufrido grandes pérdidas de bosque nativo en las últimas décadas, reemplazado masivamente por plantaciones forestales de especies exóticas.