Chile se ha posicionado en el mundo como un país agroexportador pero buena parte de ese avance ha significado una erosión del suelo y deterioro de los ecosistemas que sustentan la actividad hacia el futuro, mientras el planeta enfrenta el desafío de la crisis climática.
En ese contexto, la agroecología y la ganadería regenerativa se han ido consolidando en el mudo como soluciones para sostener la producción de alimentos en el tiempo de una forma que genere beneficios para los ecosistemas que la hacen posible.
Programa para la agroecología
Ahora, un nuevo programa público privado lanzado por el Ministerio de Agricultura invertirá US$ 39 millones para masificar la agroecología y otras prácticas regenerativas en la agricultura chilena para mejorar los suelos, recuperar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos de los que depende esta actividad productiva.
Se trata de un proyecto GEF con una inversión de US$ 6,6 millones provenientes del fondo mundial para el medio ambiente y otros US$ 32 millones de cofinanciamiento público y privado. En otras palabras, por cada dólar que aporta el GEF, se movilizan 5 dólares de inversión nacional.
El programa será liderado en Chile por el Ministerio de Agricultura a través de la Oficina de Estudio y Políticas Agrarias (ODEPA) y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), con asistencia técnica de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura FAO.
¿Cómo se impulsará la agroecología en Chile?
El programa avanzará en cuatro líneas de acción: fortalecer las políticas públicas y la gobernanza, desarrollar mecanismos innovadores de financiamiento, implementar pilotos productivos en ocho rubros y nueve regiones generando evidencia científica sobre los métodos, y fortalecer la información y las capacidades locales.
Los rubros que cubrirá son olivicultura, vitivinicultura, fruticultura, cereales, hortalizas, ganadería de leche, carne bovina y ovina, en al menos 40 predios entre las regiones de Coquimbo y Aysén, abarcando 26.509 hectáreas.