Gracias a científicos y científicas de Chile, el país es uno de los pioneros en el mundo en el estudio y la conservación de los hongos. Ahora, la Fundación Fungi Chile está sumando apoyo internacional para una iniciativa que busca reconocer y proteger el reino de los hongos y su aporte a la vida en el planeta.
El logro más reciente ocurrió durante la COP 17 de biodiversidad en Armenia, donde Italia, Uruguay y Panamá se adhirieron a este Compromiso por la Conservación de los Hongos, sumando con ellos 17 países que adhieren a la iniciativa.
Este compromiso fue lanzado en la COP 16 de biodiversidad en 2024 por los gobiernos de Chile y el Reino Unido junto a la fundación Fungi, para llamar a los gobiernos a reconocer los hongos como un reino independiente, tanto en legislaciones y políticas como en acuerdos internacionales, y así adoptar medidas concretas para su protección.
“Los hongos sustentan algunos de los procesos más esenciales que hacen posible la vida en la Tierra, desde el ciclo de nutrientes y la formación de suelo, hasta las relaciones que conectan ecosistemas completos. Su conservación es fundamental para proteger la biodiversidad y mantener ecosistemas saludables y resilientes”, explica Giuliana Furci, directora ejecutiva de la fundación.
Chile y los hongos
Esta fundación lleva 14 años promoviendo el reconocimiento de los hongos en la conservación, la ciencia y las políticas públicas, tanto con incidencia internacional como con colaboraciones científicas y campañas.
Actualmente están implementando en Chile un pionero plan de conservación dedicado a un hongo, que ya logró el apoyo de National Geographic. El hongo que buscan proteger es el loyo; una especie que solo existe en Chile y que está en peligro de extinción por la pérdida de bosque nativo y los incendios forestales, así como la recolección no sustentable.