El expresidente Gabriel Boric cuestionó la falta de coherencia de sectores de la izquierda latinoamericana frente a la situación política de Venezuela y llamó a mantener un mismo estándar de defensa de la democracia, independientemente de la orientación ideológica de los gobiernos.
Sus declaraciones se produjeron durante su participación en un foro de la Universidad de Georgetown, en Washington, Estados Unidos.
"La izquierda tiene que tener un solo estándar sobre la democracia y el mejor ejemplo de aquello es lo que ocurrió con Venezuela", sostuvo durante una ronda de preguntas. En ese contexto, criticó a quienes no condenaron al regimen de Nicolás Maduro pese a la situación democrática del país. "La coherencia es muy importante y creo que la hemos perdido", agregó.
El exmandatario también aludió a Nicaragua al referirse a la necesidad de mantener una posición consistente frente a las vulneraciones democráticas. En su intervención, insistió en que los movimientos progresistas deben combinar esa coherencia con resultados concretos para la ciudadanía.
Gabriel Boric cuestiona el populismo y los discursos catastrofistas
Durante su exposición, Boric advirtió sobre los riesgos de recurrir al populismo como estrategia para conseguir respaldo electoral. "El populismo quizás puede darnos algún éxito electoral hoy, pero traerá hambre mañana", afirmó.
También cuestionó los discursos políticos basados en la descalificación de quienes votan por opciones distintas. "Nunca vamos a volver a ser mayoría si seguimos diciendo que la mitad del país es estúpida o que no sabe lo que hace cuando vota por alguien que no nos gusta", sostuvo.
El expresidente abordó además los dos procesos constitucionales realizados en Chile. Recordó que votó a favor de la primera propuesta, rechazada en 2022, y en contra de la segunda, que fue rechazada en 2023. Sobre ambos resultados, planteó que, a su juicio, la ciudadanía no rechazó la posibilidad de un cambio, sino la exclusión.
"La gente de Chile dijo que no, dos veces. No le dijeron que no al cambio, sino que, en mi opinión, le dijeron que no a la exclusión", expresó.
Luego agregó: "No se puede construir una sociedad democrática destruyendo a los adversarios. Solo se puede construir una democracia mediante puentes entre adversarios".
El mensaje de Boric sobre Lula y los triunfos demócratas en Estados Unidos
Otro de los temas abordados fue el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil y los resultados favorables al Partido Demócrata en Estados Unidos, tras los comicios del 3 de noviembre.
Boric manifestó su satisfacción por los resultados y destacó las victorias de James Talarico y Gina Hinojosa en Texas, además de la de Abdul El-Sayed en Michigan, quien se convirtió en el primer musulmán elegido para integrar el Senado estadounidense.
Sin embargo, advirtió que los triunfos de figuras progresistas en otros países no garantizan resultados similares en el resto de América Latina.
Al ser consultado por Lula, mostró una libreta con el rostro del mandatario brasileño y comentó:
"Tengo a Lula en mi libreta y en mi corazón". "Tengo a Lula en mi libreta y en mi corazón".
A continuación, cuestionó la tendencia a convertir a dirigentes extranjeros en referentes políticos incuestionables. Sostuvo que Lula no puede resolver los problemas de Chile ni Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, los de Bolivia. Por eso, llamó a las fuerzas progresistas a regresar a los territorios y "volver a escuchar" a la ciudadanía.
El expresidente también hizo una referencia indirecta a Donald Trump al afirmar que desconfía de las personas absolutamente seguras de sus propias convicciones. "Ustedes aquí tienen uno en Estados Unidos", comentó durante su intervención.
Inteligencia artificial y los desafíos para la democracia
La intervención de Boric también incluyó reflexiones sobre el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la política. Al abordar el funcionamiento de los algoritmos, sostuvo que estos refuerzan las certezas personales y funcionan como una caja de resonancia de los temores de las personas.
En ese contexto, planteó la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza frente a la nueva infraestructura de poder asociada a las plataformas tecnológicas y la inteligencia artificial.
"¿Quién gobierna cuando las respuestas son automáticas? El peligro de la inteligencia artificial es el pensamiento simple operando a una escala mundial". "¿Quién gobierna cuando las respuestas son automáticas? El peligro de la inteligencia artificial es el pensamiento simple operando a una escala mundial".