El Comité de Ministros, liderado por la cartera de Medio Ambiente, mantuvo el permiso de dos millonarios proyectos de inversión en Chile, uno de ellos es la construcción en el desierto de Atacama de la Línea de Transmisión Eléctrica HVDC Kimal - Lo Aguirre, cuestionada por las comunidades debido a eventuales impactos en el ecosistema debido a su envergadura.
Se trata de una mega carretera eléctrica de más de 2500 torres de alta tensión que cruzará cinco regiones (Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana) y 28 comunas, entre Antofagasta y Santiago, con el fin de facilitar la transmisión de energía renovable solar y eólica al Sistema Eléctrico Nacional. La decisión del Comité mantiene la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto —un permiso para construir—.
La iniciativa contempla una inversión de US$1.480 millones y cuenta con seis litigios en contra, entre los cuales se abordan conflictos laborales, administrativos o sobre contratos de servidumbre respecto a las tierras destinadas a ser sede de construcción de las torres.
Asimismo, durante su revisión ambiental en el SEIA, la misma Corporación Nacional Forestal (Conaf) había advertido falta de información ambiental para medir eventuales impactos en la vegetación. A su vez, la minera SQM aludió a posibles daños en sus concesiones debido al trazado del proyecto.
En ese sentido, el proyecto cayó en una debate amplio. Por un lado, viene a fortalecer la transmisión de energía renovable en Chile, en un contexto en que el país pierde energía limpia debido a falta de infraestructura. Por otro, es mirado con precaución por comunidades debido a su envergadura, y por ende, al impacto en los ecosistemas de las cinco regiones mencionadas.
Es por ello que han surgido propuestas que instan a promover un sistema diversificado a través de la generación de energía de pequeña y mediana escala.
Comité de ministros rechaza reclamaciones
El segundo proyecto aprobado por el Comité de Ministros es el de Obras Fluviales Río Copiapó (Sector Rural Comuna de Tierra Amarilla), que contempla una inversión de US$30 millones y que apunta a una intervención integral del lecho del río y sus afluentes.
Contempla defensas aluvionales y vías de evacuación en quebradas críticas, resguardando la seguridad de las zonas habitadas frente a posibles crecidas.
Para este proyecto como para el de la Línea de Transmisión Lo Kimal, el Comité de Ministros rechazó todas las reclamaciones presentadas.