Esta semana, 243 escuelas y jardines infantiles de Santiago recibieron un certificado ambiental, por su compromiso con la sostenibilidad y la educación orientada a proteger y relacionarse con la naturaleza, en niveles básico, medio y de excelencia.
La certificación es entregada por el Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales, impulsado por los ministerios de Educación y Energía, Conaf y la UNESCO, para fortalecer la integración de contenidos ambientales y una cultura de sostenibilidad y cuidado del entorno, con acciones teóricas y prácticas que involucren a toda la comunidad educativa.
Durante la premiación, la ministra de Medio Ambiente Francisca Toledo y el delegado presidencial por la Región Metropolitana de Santiago, Germán Codina, valoraron la educación ambiental como un pilar fundamental para luchar contra el cambio climático y pensar en un desarrollo sostenible a futuro.
Escuelas ambientales en la mira
Este programa de certificación es una de las iniciativas ambientales incluídas en un oficio del Ministerio de Hacienda que generó una fuerte polémica porque proponía descontinuar programas de varios ministerios. Desde la cartera declararon que la palabra usada debería haber sido “reformular”, lo que también ha despertado cuestionamientos.
El oficio también menciona el programa de gestión para la conservación de humedales, el de conservación de especies y el de recuperación de suelos.