Suecia puso en marcha este verano una iniciativa pionera en Europa que combina la lucha contra el desempleo juvenil con la restauración de ecosistemas. El programa Jóvenes Guardianes del Planeta (YPS, por sus siglas en inglés) contrató a los primeros diez participantes para tareas de conservación ambiental remuneradas con hasta 3.600 euros o casi cuatro millones de pesos chilenos.
Uno de ellos es Elton Björkholm, de 17 años, quien vive al norte de Estocolmo, en la región de Uppland. Su trabajo consiste en construir casas para pájaros, necesarias para la cría de polluelos afectados por la tala masiva de árboles de la industria maderera. El monto que recibe supera el salario medio mensual para los menores de 24 años en ese país, que ronda los 3.200 euros.
¿Por qué nació el proyecto Jóvenes Guardianes del Planeta?
La organización ambiental Upplandsbygd, financiada por cinco municipios y por la Unión Europea, es la encargada de conectar a jóvenes en busca de empleo con instituciones locales que carecen de recursos para fomentar la reproducción de aves y otras labores de conservación. Suecia registra una de las tasas de desempleo juvenil más altas de la UE: cerca del 25% de las personas de entre 16 y 24 años no tiene trabajo, un déficit que se acentúa en el sector ambiental.
Hanna Koivukangas, directiva de Upplandsbygd, explicó el origen de la idea: "Si los jóvenes necesitan trabajo, si la naturaleza necesita ayuda: ¿por qué no crear estos empleos?". Así surgió el programa, que ya reúne diez participantes de entre 16 y 24 años. Según Koivukangas, los postulantes indican qué tareas les interesan y la organización busca coincidencias con las necesidades de entidades locales dedicadas a la preservación de la naturaleza.
Los trabajos de los participantes
Entre los proyectos disponibles figuran el aumento de la biodiversidad, acciones contra especies invasoras, talleres sobre el clima, inventarios de robles, construcción de casas para pájaros y creación de senderos. La remuneración oscila entre 140 y 170 coronas por hora, entre 13 y 14 euros, un monto que alcanza para un mes de trabajo a tiempo completo o dos meses a tiempo parcial.
Además de generar ingresos, el programa busca reducir la desesperanza de los jóvenes frente a la crisis climática. Koivukangas sostuvo que la iniciativa permite "transformar la sensación de impotencia en empoderamiento", ya que los participantes trabajan directamente en soluciones locales en lugar de limitarse a discutir problemas ambientales.
Clara Vikberg, de 18 años, es otra de las participantes. Su labor consiste en instalar carteles digitales con códigos QR en rutas de senderismo de un histórico campamento de verano. La joven relató que el proyecto "nos llena de esperanza sobre el futuro, tanto para nosotros como para el planeta".
Elton Björkholm, por su parte, señaló que su percepción cambió tras integrarse al programa: "Hasta este verano, mi visión del mundo era bastante negativa". Con este tipo de iniciativas, Suecia busca posicionarse como referente europeo en la conexión entre empleo juvenil y sostenibilidad ambiental.