El estado de juegos infantiles en plazas y parques de Chile depende de cómo se compran. Así lo plantea Gabriela Muñoz, arquitecta paisajista y fundadora de Urbanplay, quien advierte que los procesos de adquisición permiten instalar equipamiento de menor calidad que el especificado en los proyectos. Ese equipamiento se deteriora rápido y termina convertido en residuos en el espacio público.
En entrevista con El Desconcierto, Muñoz explica que cuando la empresa comenzó a operar, hace 25 años, el país no contaba con una norma para el sector. "En Chile no había norma en ese minuto, nadie certificaba ni revisaba el estado de los juegos infantiles", recuerda.
A ello se sumaba que el mobiliario recreativo era una de las últimas partidas de cualquier proyecto urbano. Por esa razón, la empresa recurrió a normativas europeas y estadounidenses para establecer criterios de comparación. En ese momento comenzaban a registrarse niños con lesiones por astillas o por estructuras de metal oxidado.
A qué se debe el deterioro de los juegos infantiles en las plazas
Según la arquitecta, el problema central es que no siempre se buscan soluciones con una vida útil larga. Incluso, relata que algunos municipios con presupuesto privilegiaban la cobertura por sobre la durabilidad, bajo la lógica de instalar equipos y reemplazarlos cuando se desgastaran.
Sin embargo, Muñoz sostiene que ese enfoque tiene consecuencias directas en el uso de los espacios. "En la medida que se deteriora y se percibe un espacio descuidado, se abandona y se degrada", afirma. Agrega que luego los municipios no tienen recursos para reponer el equipamiento.
De hecho, la fundadora de Urbanplay asegura que muchas administraciones no tienen un registro actualizado del mobiliario instalado. "Ni siquiera los municipios saben qué es lo que tienen en sus espacios públicos, porque ya pasó la administración anterior", ejemplifica.
En paralelo, el deterioro abre un problema ambiental. "Es chatarra, es basura, que tenemos en los espacios públicos que hay que poner en alguna parte. Eso es insostenible en el tiempo", advierte.
Ni siquiera los municipios saben qué es lo que tienen en sus espacios públicos, porque ya pasó la administración anterior Ni siquiera los municipios saben qué es lo que tienen en sus espacios públicos, porque ya pasó la administración anterior
¿Qué falla en las licitaciones?
Para Muñoz, existe una "zona gris" en el sistema de compras públicas. A su juicio, la ley no permite al mandante exigir la compra de un equipamiento específico de alta calidad si el oferente acredita mediante certificados, sean estos verdaderos o no, que su producto cumple con lo solicitado.
Como ejemplo, la arquitecta menciona un proyecto ejecutado el año pasado que contemplaba la remodelación de varias plazas con un enfoque de identidad barrial. Aunque el equipamiento había sido estudiado y especificado, la constructora instaló productos distintos. Según relata, al revisar las plazas tres o cuatro meses después, los juegos estaban rotos. "Ya no hay manera, ya se gastó la plata", lamenta.
A esto se suma que los arquitectos que diseñan parques y plazas pierden injerencia en la etapa de construcción. Muñoz, quien integra hace años la directiva del Instituto Chileno de Arquitectos Paisajistas (ICHAP), explica que los proyectistas "diseñan, especifican, pero cuando llega el momento de la adjudicación para construir, no tienen mucho que decir".
No obstante, reconoce un avance. En los últimos meses, el Serviu ha vuelto a contactar a algunos de esos profesionales para revisar y actualizar proyectos especificados tres o cuatro años atrás.
Materiales que pueden alargar la vida útil del mobiliario urbano
Frente a este escenario, Urbanplay realiza comparativas técnicas para los equipos que deben decidir entre ofertas, revisando "pieza por pieza, garantía contra garantía, materialidad contra materialidad". Además, Muñoz destaca que la industria avanza hacia materiales de menor impacto ambiental.
En esa línea, menciona a un proveedor danés que identificó que cerca del 80% de su huella de carbono provenía de las materias primas. Por ello, comenzó a fabricar postes con residuos textiles y paneles con redes de pesca y plásticos en desuso. La certificadora Bureau Veritas verifica las mediciones de ese material reciclado. "No basta decir. Hay que verificar", sostiene.
No basta decir. Hay que verificar No basta decir. Hay que verificar
Asimismo, la arquitecta destaca el uso de maderas naturalmente densas, que no requieren tratamiento químico para resistir la intemperie. También menciona los pavimentos de amortiguación elaborados con gránulos de corcho de alcornoque, obtenidos del material residual de la producción de tapones de vino.
Por último, subraya la importancia del tratamiento del acero, como el galvanizado en caliente o los baños de zinc. Añade que se necesitan protecciones adicionales en zonas costeras como el norte de Chile, donde la falta de lluvia favorece la acumulación de sal y la corrosión. "El largo ciclo de vida tiene que ver mucho con la sustentabilidad", concluye.
El largo ciclo de vida tiene que ver mucho con la sustentabilidad El largo ciclo de vida tiene que ver mucho con la sustentabilidad