Desde el 19 de octubre, la Norma Lumínica rige en plena vigencia en Chile. La regulación, establecida en el Decreto Supremo N°1 de 2022 del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), se aplicaba solo en Áreas de Protección Especial. Ahora, toda instalación nueva o recambio de luminarias exteriores debe ajustarse a sus estándares, según la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
La normativa exige limitar la emisión de luz hacia el cielo, iluminar solo lo necesario y usar luminarias cálidas, con baja emisión de luz azul. Además, obliga a apagar los alumbrados publicitarios, deportivos y ornamentales desde la medianoche.
En ese contexto, el superintendente del Medio Ambiente, Emanuel Ibarra, afirmó que "la entrada en plena vigencia de la Norma Lumínica representa un avance clave para la protección del cielo nocturno, la astronomía, la biodiversidad y la salud de las personas".
Entre octubre de 2024 y mayo de 2026, la SMA recibió 324 denuncias ciudadanas, el 69% en las regiones Metropolitana y de Coquimbo, y este año instruyó seis procedimientos sancionatorios por alumbrado publicitario. Las zonas afectadas pueden consultarse en el mapa interactivo de la norma lumínica que habilitó el organismo.
Los efectos de la contaminación lumínica en las personas
La Fundación Cielos de Chile nació hace seis años por iniciativa de un grupo de astrónomos preocupados por el aumento de la contaminación lumínica. Según explicó su directora ejecutiva, Daniela González, en entrevista con El Desconcierto, se trataba de un problema que, pese a la regulación, seguía siendo "paradójicamente bastante invisible".
Daniela González, directora de Fundación Cielos de Chile. Foto: Radio Futuro
La organización trabaja en tres áreas: generación de evidencia local, difusión ciudadana e incidencia en políticas públicas.
Una de sus herramientas es Glowatch, un bot de WhatsApp para reportar fuentes contaminantes con una foto y su ubicación. Con esos datos, la fundación construye un mapa en tiempo real. De acuerdo con González, más del 50% de los reportes corresponde a encandilamiento y luz intrusa, como el foco perimetral de un vecino o una pantalla publicitaria que apunta a un departamento.
Por lo tanto, el problema no se reduce a la observación de las estrellas. En los relatos, dijo, se repite un denominador común: "Esto altera mi sueño, no me deja dormir, no hay blackout que me ayude con esto".
A su juicio, esos testimonios coinciden con la literatura internacional sobre los efectos de la luz artificial en la salud y la biodiversidad, pues se trata de "un invento muy reciente en la historia de la humanidad, menos de 150 años".
¿Qué cambia con la norma de alcance nacional?
Chile cuenta con regulación lumínica desde 1998, aunque restringida a las áreas astronómicas. Para González, la señal relevante de esta actualización es que el MMA reconoce el impacto de la luz artificial en la salud y en los ecosistemas.
"Muchas veces las normas ambientales parecieran ser un castigo, una carga para las personas, para las empresas, pero debemos recordar el objetivo principal", afirmó. Según la directora, se trata de una norma "que nos cuida".
Sin embargo, advirtió que el desafío pendiente es la fiscalización. Incluso donde la norma rige hace casi 30 años persisten incumplimientos en alumbrado público, industrial y publicitario. Por eso, planteó la necesidad de más recursos y de "procedimientos sancionatorios que sean más estrictos".
¿Más luz implica más seguridad?
Asimismo, González abordó el cuestionamiento sobre el efecto de la norma en la seguridad. "No hay evidencia que avale esto", aseguró. Agregó que un entorno sin sobreiluminación ni contrastes puede mejorar la percepción de seguridad. "La correcta aplicación de la norma lumínica no pone en riesgo la seguridad de las personas", enfatizó.
El debate ocurre mientras el MMA revisa el decreto, proceso que inició el 31 de julio mediante la resolución exenta N°4.272.
Finalmente, la directora invitó a municipios y empresas a participar en la segunda versión de los Premios Cielos de Chile, que reconocen buenos proyectos de iluminación. Según indicó, algunos municipios ganadores de la primera edición redujeron sus costos de mantención y operación.