La medida responde al complejo escenario que atraviesa esta industria a nivel mundial, donde se acumulan proyectos postergados, expectativas de demanda a la baja y crecientes trabas para conseguir financiamiento y compradores.
El programa había sido lanzado oficialmente en septiembre de 2025, con una ejecución proyectada a tres años y un financiamiento total de seis mil millones de pesos por parte de Corfo.
A la fecha solo se habían transferido dos mil millones de pesos correspondientes a su primera etapa, con los que deberá cerrar operaciones el 31 de diciembre de este año. La iniciativa era coordinada por Fundación Chile junto al centro de investigación finlandés VTT Research, además de universidades, empresas e instituciones vinculadas al sector energético.
Aplazamiento de proyectos y dificultades de financiamiento
Desde Corfo plantearon que el ajuste obedece a una redefinición de la estrategia para el hidrógeno de bajas emisiones. El gerente de Capacidades Tecnológicas del organismo, Fernando Hentzschel, explicó que la demanda proyectada por servicios tecnológicos asociados al rubro cayó lo suficiente como para volver inviable sostener el programa en los plazos previstos originalmente.
"Las proyecciones de producción de hidrógeno han caído en el mundo entero debido al aplazamiento de grandes proyectos debido a sus altos costos, y a la dificultad para encontrar financiamiento y offtakers", afirmó.
A ese diagnóstico se suma que la Agencia Internacional de Energía (AIE) ajustó a la baja su proyección de producción potencial de hidrógeno de bajas emisiones para 2030, desde 49 millones a 37 millones de toneladas anuales, a raíz de la postergación o cancelación de proyectos y de los desafíos de competitividad que persisten en el sector.
Dinamizar el consumo local
Frente a este panorama, Hentzschel adelantó que Corfo reorientará sus esfuerzos hacia iniciativas de menor escala, pensadas para dinamizar el consumo local.
"La tendencia global en el actual estado del mercado apunta a incentivar proyectos de hidrógeno renovable de menor escala, orientados al consumo y producción local y con offtakers y contratos asegurados", puntualizó.
Con todo, Corfo insistió en que el cierre anticipado no obedece a fallas en la ejecución del trabajo liderado por Fundación Chile, sino únicamente al giro que dieron las condiciones del mercado internacional y a la necesidad de concentrar recursos públicos en iniciativas con mayor impacto sobre el empleo y el crecimiento económico.
Otros hitos que evidencian el repliegue de la industria
El fin de NEMa se suma a una serie de retrocesos que ya venía acumulando el sector. AES Andes desistió de levantar el proyecto INNA en Antofagasta, avaluado en 10 mil millones de dólares, mientras que la estatal francesa EDF dio de baja su iniciativa Energía Verde Austral (Eva) en Magallanes.
A ello se agrega la decisión de TotalEnergies, que pidió postergar hasta 2026 o 2027 la tramitación ambiental de su megaproyecto regional —de 16 mil millones de dólares—, citando la alta cantidad de observaciones del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y la falta de offtakers comprometidos.
A nivel gremial, la agrupación H2V Magallanes también congeló sus actividades de manera temporal, argumentando la "inexistencia de un mercado consolidado".
Ese cúmulo de señales coincide con el recorte de proyecciones de la AIE, lo que empujó a Chile a recalibrar su hoja de ruta y priorizar el consumo industrial interno por sobre la exportación masiva en el corto plazo.
¿Cómo afecta este repliegue a Magallanes?
El enfriamiento de la industria golpea con fuerza a la economía regional, truncando las expectativas de reactivación que se habían generado tras más de una década sin crecimiento relevante.
Junto al cierre de NEMa también dejó de funcionar Transforma H2V, el programa que articulaba capacidades territoriales y formación técnica en la zona.
A esto se suma la paralización de megaproyectos privados que prometían modernizar la infraestructura portuaria y vial de la región, además de la disolución de la Asociación de Productores de H2V Magallanes.
Como resultado, el freno en la construcción de parques eólicos frenó la contratación proyectada de mano de obra local y profesionales especializados, y quedaron en pausa los planes de expansión habitacional, mejoramiento de rutas y modernización portuaria que dependían de la inversión energética prometida.
El legado técnico que queda pese al cierre
Tras 17 meses de trabajo, NEMa deja instalada una base de capacidades e información disponible para el ecosistema regional.
Entre los productos generados destacan un radar tecnológico sobre la cadena de valor del hidrógeno verde en Magallanes, plataformas con información científico-tecnológica, matrices de apoyo a la toma de decisiones —incluida una matriz de contabilidad social—, el primer análisis de ciclo de vida de emisiones del amoníaco elaborado con datos cien por ciento locales, estudios de sostenibilidad e impacto económico, y programas de formación de capital humano desarrollados junto a instituciones de educación superior.
El gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, destacó el trabajo realizado: "NEMa articuló un esfuerzo sin precedentes: instituciones de educación superior, centros de investigación internacionales y nacionales, empresas y actores regionales y nacionales trabajaron juntos para construir conocimiento que la región no tenía".
Sumado a eso, dijo que "las condiciones de la industria cambiaron, pero el conocimiento que construimos con todo el ecosistema es un activo permanente y ha sido producto de un trabajo riguroso y de excelencia. Cuando los proyectos industriales estén listos para avanzar, Magallanes tendrá el piso técnico y un capital humano mejor preparado para recibirlos".
Finalmente, Corfo remarcó que seguirá respaldando el desarrollo del hidrógeno de bajas emisiones. Entre 2020 y 2025 comprometió cerca de 41.587 millones de pesos en 114 iniciativas del sector y continuará impulsando programas tecnológicos, cadenas logísticas y mecanismos de financiamiento, aunque ahora con prioridad en proyectos de menor escala y demanda ya asegurada.
En el plano local, el gobierno regional busca que los fondos liberados por la institución se asignen a proyectos de pymes de la zona, mientras firmas como HNH Energy y TEG Chile optaron por continuar de forma independiente sus estudios de viabilidad comercial.