Durante el debate en Sala entorno al polémico proyecto de ley "Escucha su corazón", el autor de la iniciativa, el diputado Cristóbal Urruticoechea (PNL) mandó a "callar" a las diputadas feministas que se encontraban presentes en la instancia.
La iniciativa busca que las mujeres sean obligadas a escuchar los latidos del corazón del feto o embrión para poder acceder a un aborto bajo cualquiera de las tres causales que establece la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (Ley IVE).
Si bien la intención del diputado del PNL es que las mujeres desistan de abortar, el proyecto generó una ola de críticas no solo de parte de figuras de partidos de la oposición, sino también al interior del propio oficialismo. Incluso el propio gobierno confirmó que no respaldará la iniciativa.
Durante la sesión en Sala el diputado Urruticoechea se dirigió al presidente de la Cámara, Jorge Alessandri: "presidente, le pido por favor que les pida a las feministas que se callen mientras hablo".
Diputadas responden a Urruticoechea
En cuanto a las declaraciones de Urruticoechea, la diputada Tatiana Urrutia (FA) fue categórica al sostener que "no nos van a callar". Asimismo, sostuvo que los dichos de su colega dejan "en evidencia que lo que menos le interesa es escuchar a las mujeres".
Por su parte, la diputada y jefa de bancada del FA, Gael Yeomans, se unió a los cuestionamientos catalogando la situación como "inaceptable".
Proyecto de los latidos se queda estancado
Además de la ola de críticas de diversos sectores de derecha e izquierda, la iniciativa no tendrá prioridad para ser debatida en la Comisión de Salud de la Cámara, según confirmó el presidente de dicha instancia, Andrés Celis (RN).
“No creo que proyectos como este sean oportunos. Tampoco el Gobierno se ha comunicado conmigo para plantear que sea una iniciativa que deba priorizarse en la Comisión de Salud”, expresó el parlamentario.
Asimismo, al cuestionamiento de Colmed, la exministra de la Mujer y senadora Claudia Pascual (PC) y especialistas, se suma el rechazo de 9 organizaciones por los derechos humanos y la salud, que a través de una declaración pública exigieron al Congreso "no avanzar" en la tramitación del proyecto.
Las organizaciones acusaron violencia institucional y el "uso de la salud como excusa para avanzar una agenda regresiva contra los derechos humanos y la igualdad de género".