El Consejo para la Defensa del Patrimonio Pesquero (CONDEPP) y la Mesa Pelágica escalaron su conflicto con el gobierno al solicitar formalmente una reunión directa con el ministro de Economía, luego de declarar al subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, como "interlocutor no válido" la semana pasada.
El pasado martes, una delegación de dirigentes de la pesca artesanal de la Región del Biobío sostuvo un encuentro con el Seremi de Economía, Christian Cifuentes, a quien le solicitaron gestionar dicha reunión.
Los representantes fijaron plazo hasta este viernes 26 de junio para conocer la respuesta del Ejecutivo. La delegación estuvo integrada por Hernán Cortés, presidente de CONDEPP, junto a Francisco Silva, Claudio Villarroel, Omar Bustos, Rosendo Arroyo, Rigoberto Durán, Marco Bello, Pedro Salazar, Juan Rifo, Paula Reyes y Héctor Sáez, representantes de distintas organizaciones vinculadas a la actividad pelágica regional.
Pesca artesanal apunta contra el gobierno
La ruptura con la Subsecretaría de Pesca se produjo tras acusaciones de incumplimiento de compromisos y cuestionamientos a la imparcialidad de Urrutia por conflictos de interés dados a conocer públicamente. En ese marco, para Cortés el problema ya dejó de ser técnico.
"La crisis de confianza con la Subsecretaría de Pesca está completamente agotada. Hoy es el gobierno el que debe decidir si va a respaldar los compromisos asumidos con la pesca artesanal o si permitirá que continúen siendo desconocidos. Por eso hemos solicitado una reunión directa con el Ministro de Economía. Necesitamos respuestas políticas a problemas que llevan demasiado tiempo esperando solución", señaló.
Las organizaciones identificaron tres materias prioritarias: la inscripción de pescadores artesanales en pesquerías comprometidas en la ley de fraccionamiento, la implementación del acuerdo sobre cubicación de bodegas y la presentación de una propuesta concreta de plataforma social para los trabajadores del sector.
Por su parte, Rosendo Arroyo, vicepresidente de CONDEPP, subrayó que la presencia transversal de distintas organizaciones refleja que el malestar no es sectorial sino colectivo. "Cuando el Estado deja de cumplir su palabra, el problema deja de ser técnico y pasa a ser político. Por eso hoy estamos pidiendo que el Ministro de Economía asuma directamente este diálogo", afirmó.
En tanto, Rigoberto Durán, director de CONDEPP, advirtió sobre el alcance económico del conflicto: "Necesitamos una respuesta rápida de la forma en que se abordarán nuestras inquietudes. No hay que olvidar que aquí está en juego miles de empleos directos e indirectos generados por la pesca artesanal".
CONDEPP y la Mesa Pelágica señalaron que la respuesta que entregue el gobierno durante los próximos días permitirá determinar si existe disposición para reconstruir las confianzas con el sector o si continuará el estancamiento. "Los pescadores ya tomamos una decisión. El subsecretario dejó de ser un interlocutor válido para nuestro sector. Ahora corresponde que el Gobierno decida quién va a responder por los compromisos incumplidos", concluyó Cortés.