La Corte de Apelaciones de Concepción confirmó la responsabilidad de LATAM Airlines en una demanda presentada por pasajeros que pagaron pasajes de regreso a Chile en clase business, pero terminaron viajando en clase económica tras la cancelación de un tramo de su itinerario. Además, el tribunal ordenó que la aerolínea pague las costas del juicio y de la apelación.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el conflicto se originó durante un viaje de retorno desde España. Los pasajeros habían contratado boletos en cabina business, pero al momento de embarcar se enteraron de que el tramo entre Barcelona y Madrid había sido cancelado. Pese a ello, continuaron el viaje y finalmente fueron transportados en clase económica.
Según estableció la justicia, LATAM no realizó las comunicaciones que correspondían sobre la cancelación del vuelo y posteriormente se negó a devolver la diferencia entre el servicio contratado y el efectivamente prestado.
El caso fue conocido inicialmente por el Tercer Juzgado de Policía Local de Concepción, que concluyó que la aerolínea incumplió el contrato de transporte aéreo y vulneró normas de protección al consumidor.
El tribunal determinó que los pasajeros recibieron un servicio distinto al que habían pagado y acogió tanto la denuncia infraccional como la demanda civil.
Los afectados reclamaron un daño material cercano a $1,65 millones, correspondiente a la diferencia entre el valor de los pasajes business y los boletos en clase económica utilizados finalmente, además de otros costos asociados.
También solicitaron indemnización por daño moral debido a las molestias, frustración e incertidumbre provocadas por la situación.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones?
LATAM apeló la sentencia, mientras que los demandantes pidieron que la empresa también fuera condenada a pagar las costas del proceso. Al revisar el caso, la Corte de Apelaciones de Concepción mantuvo las indemnizaciones y la multa impuestas en primera instancia.
La justicia concluyó que la aerolínea incumplió las condiciones contratadas y la condenó a pagar $890.460 por daño emergente a uno de los pasajeros, además de $1.500.000 y $2.800.000 por daño moral, respectivamente, sumando una indemnización total de $5.190.460.
Asimismo, los ministros concluyeron que la aerolínea fue completamente vencida en el juicio y que no existían razones para eximirla del pago de las costas, por lo que ordenaron que asuma tanto los gastos del proceso principal como los derivados de la apelación.