El 29 de abril de 2024, una mujer de 68 años caminaba por la acera de Avenida Balmaceda, frente al Hotel Antofagasta, cuando tropezó con un desnivel sin señalización y cayó violentamente. El Segundo Juzgado de Letras de Antofagasta terminó condenando al municipio por las graves lesiones que sufrió tras el accidente.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, tras la caída, la afectada, una mujer de 68 años, resultó con fracturas en la muñeca izquierda —en el cúbito y radio—, además de daños dentales y lesiones faciales.
Fue atendida primero en la Clínica La Portada, luego en el SAR Coviefi y finalmente en el Hospital Regional de Antofagasta, donde permaneció hospitalizada durante 11 días y fue sometida a una cirugía.
¿Qué decidió el Segundo Juzgado de Letras de Antofagasta?
La demanda se tramitó ante el Segundo Juzgado de Letras de Antofagasta, que dio por acreditado que el accidente ocurrió por el mal estado de la acera y la ausencia de señalización de riesgo.
El tribunal concluyó que la municipalidad incumplió su deber de mantener las vías públicas en condiciones seguras para el tránsito peatonal.
En su análisis, el juez estableció que las municipalidades no solo deben administrar los bienes nacionales de uso público, sino también adoptar medidas para evitar daños a las personas.
En este caso, se determinó que existió una falta de servicio al no reparar el desnivel ni advertir del peligro.
El fallo también descartó los argumentos del municipio, que alegó no tener conocimiento del desperfecto y sostuvo que era imposible controlar todos los puntos de la ciudad. El tribunal rechazó estas defensas y señaló que no se acreditaron medidas de mantención ni acciones preventivas.
Respecto de los perjuicios, se fijó una indemnización de $613.440 por daño emergente, correspondiente a gastos médicos acreditados, y $9.000.000 por daño moral, considerando el dolor, la hospitalización y las secuelas físicas y psicológicas derivadas del accidente.
Además, se tuvo en cuenta que la afectada perdió autonomía en su vida diaria, requiriendo ayuda para actividades básicas y viendo afectadas sus relaciones personales y sociales, lo que fue respaldado por informes médicos y testimonios.
Rumbo a la Corte de Apelaciones
El municipio apeló la sentencia ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta, insistiendo en que no existía falta de servicio y que la víctima se habría expuesto al riesgo. Por su parte, la demandante también recurrió, solicitando aumentar la indemnización por daño moral.
Será ese tribunal el que deberá resolver si confirma la condena o modifica el monto de la indemnización fijada en primera instancia.