La Contraloría General de la República (CGR) dio portazo al reglamento elaborado por el ministro de Transportes, Louis de Grange, en el marco de la Ley Uber (Ley 21.553), debido a una serie de deficiencias relacionadas con la modificaciones, eliminación y disminución de exigencias para los servicios de transporte de pasajeros.
En concreto, el ente regulador resolvió que el documento entregado por el secretario de Estado carece de "fundamentos fácticos, técnicos y jurídicos que justifiquen tales medidas, ni las razones por las cuales no se sometieron a consulta pública”.
Las deficiencias detectadas por la Contraloría
Entre sus observaciones, el organismo autónomo apuntó contra la rebaja del estándar y la calidad de los servicios de transportes ofrecidos a la ciudadanía.
En concreto, a criterios como la antigüedad máxima de operación —por ejemplo, el reglamento establecía 15 años como límite para las aplicaciones de transporte—, antigüedad máxima en primera inscripción de 5 años, para nuevos conductores, y la eliminación del requisito de cilindrada —que actualmente es de mínimo 1.400 cc—.
Otro cuestionamiento fue la ausencia del sometimiento de las modificaciones a un proceso de consulta pública, el cual es exigido por ley y por dictámenes de la misma Contraloría.
A ello, se suma la rebaja de estándares en general respecto a la calidad del servicio, la que, por el contrario, debiese cumplir con carácter de rigurosidad y acreditación.
Finalmente, el ente regulador infiere que el oficio podría presentar riesgos en cuanto a arbitrariedad que permitan una "desviación de poder".
No se permiten "improvisaciones"
El diputado Ignacio Achurra (FA) fue criticó tras la resolución de la Contraloría, apuntando contra el secretario de Estado por permitirse "improvisaciones".
"Tras años de debate legislativo y trabajo técnico, la Ley Uber logró un equilibrio difícil entre usuarios, taxis, conductores y plataformas. Una regulación de esta complejidad no admite improvisaciones", expresó.
Para dialogar sobre este episodio, el diputado Achurra spera que de Grange "colabore" en una eventual sesión especial para abordar el tema.