La trágica muerte de un profesional ocurrida al interior de un recinto de reproducción y genética de una empresa dedicada a la salmonicultura en la isla Grande de Chiloé, dejó al descubierto una vez más los graves riesgos operativos del sector y elevó la cifra de operarios fallecidos en faenas.
Según el catastro de Centro Ecoceanos, el hecho eleva a 12 las muertes de funcionarios de la salmonicultura fallecidos a causa de falta de protocolos de seguridad en lo que va del 2026.
El caso de Chiloé: la cifra número 12
El episodio se desencadenó durante la noche del pasado martes 11 de agosto, en la gigante noruega Mowi en el sector de Huillinco, en la comuna de Chonchi.
De acuerdo con las primeras informaciones, la víctima se encontraba ejecutando maniobras en el área de biofiltros —sistemas de recirculación cerrada (RAS) donde el agua se purifica mediante bacterias que transforman deshechos orgánicos y donde se manipulan químicos y gases en espacios confinados— cuando cayó precipitadamente a un contenedor de reactivos químicos.
A pesar de los esfuerzos desplegados en el operativo de emergencia que se activó en el lugar, no fue posible salvarle la vida.
Actualmente, las pericias destinadas a dilucidar la causa exacta de la muerte y la secuencia de los hechos quedaron a cargo del Servicio Médico Legal (SML) y la Policía de Investigaciones (PDI).
Las autoridades deberán esclarecer si la planta contaba con protocolos de seguridad adecuados, si existía equipamiento de protección personal adecuado y cuál fue el tiempo de respuesta tras la emergencia.
Dos muertes en 27 días
Apenas semanas antes de este suceso, el área de buceo ya había cobrado la vida de dos jóvenes profesionales en un intervalo de solo 27 días dentro de la Región de Aysén.
El 5 de junio, se reportó el fallecimiento de Víctor Guerrero Barría (39 años), buzo intermedio que perdió la vida en el centro de cultivo Serrano (de la firma AquaChile, propiedad del holding Agrosuper) cerca de Melinka.
Luego, el 2 de julio se registró la muerte de Damián Cristófer García Álvarez (27 años), buzo mariscador intermedio formado en la pesca artesanal, que falleció realizando faenas de inmersión en el centro de cultivo Bután 7 (operado por Mowi Chile al suroeste de Puerto Aguirre).
En ambos casos, las víctimas no pertenecían de manera directa a las empresas mandantes, sino que estaban subcontratadas por la firma externa El Tridente Servicios Acuícolas, dejando en evidencia el entramado de subcontratación y fragmentación de responsabilidades sobre el cual opera la industria.
Asimismo, al abordar el periodo entre 2004 y 2026, se han reportado más de 270 accidentes y un total de 49 buzos fallecidos, según registros de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) de la Armada de Chile citadas por Ecoceanos.