Con las notificaciones ya efectuadas y la suspensión inmediata de sus funciones, los 11 magistrados sancionados por viajar al extranjero mientras hacían uso de licencias médicas abrieron una nueva etapa en el máximo tribunal. En ese escenario, la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, abordó el tenso proceso disciplinario.
Al referirse a la reserva en torno a la lista de involucrados, la magistrada apeló a la protección de datos personales para justificar el hermetismo institucional: "Se tratan de asuntos referidos a licencias médicas, hay datos sensibles que no se pueden dar a conocer. Entonces, en ese sentido, el tribunal pleno ha sido muy cauto", indicó la presidenta de la Suprema.
Respecto al clima vivido en las deliberaciones que terminaron con la desvinculación de los jueces, Chevesich descartó episodios de descontrol, aunque admitió la carga afectiva del proceso.
“Los plenos fueron bastante pacíficos, aun cuando, obviamente, remover a un juez a una jueza igual es complejo. O sea, había cierta emocionalidad incorporada en la decisión, pero fueron pacíficos, todo se llevó en buen sentido, y cada uno votó de acuerdo al conocimiento que tuvo los antecedentes concretos de cada caso, y conforme, coherentemente de acuerdo a ello, emitió su votación”, destacó.
11 jueces removidos
El balance del Pleno arrojó un análisis sobre 37 casos de un total de 58 cuadernos de remoción tramitados, terminando con la desestimación de medidas punitivas para 26 magistrados —algunas por no alcanzar el quórum mínimo de 11 votos exigidos por la norma—, mientras que 11 casos sí reunieron el respaldo requerido para consumar la máxima sanción.
Para definir la destitución del grupo sancionado, el pleno se apoyó de manera directa en la Constitución: “Respecto de aquellos que se removió es porque se estimó que había habido mal comportamiento, tal cual como lo señala el artículo 80 de la Carta Fundamental para disponer la remoción y la mayoría de los casos se consideró el criterio de la proporcionalidad”, manifestó la magistrada.
Consultada sobre si su rol al frente del Palacio de Tribunales sufrió un desgaste por este sumario, la portavoz del Poder Judicial declinó polemizar y enfatizó la rigurosidad con la que se evaluó cada expediente.
“Mire, en realidad, en su momento se dispuso la apertura con los antecedentes que se tenían, pero después era menester conocer caso a caso, y como ya señalé, todos los jueces, todas las juezas, informaron, acompañaron antecedentes, se agregó su hoja de vida, y esos fueron los antecedentes que se consideraron para tomar una decisión concreta sobre la materia”, planteó.
Finalmente, sobre la arista de aquellos magistrados que recurrieron al Tribunal Constitucional para frenar el proceso en su contra, la Corte Suprema optó por no emitir pronunciamientos ni interferir en dicha sede. Sobre este punto, Chevesich sostuvo que “es su competencia analizar cada uno de estos requerimientos que se han planteado”.