Potenciar el desarrollo turístico en el sector costero de Bahía Inglesa, ubicado en la comuna de Caldera, en la Región de Atacama, es el plan del gobierno de José Antonio Kast tras el reciente anuncio de la venta de 420, 39 hectáreas de terreno fiscal destinados a proyectos inmobiliarios, comerciales y de servicios.
Los terrenos a licitar equivalen a casi siete veces el tamaño del Parque Estadio Nacional y según comunicó el Ministerio de Bienes Nacionales, el proceso se dividirá en distintas etapas.
El plan de desarrollo para Bahía Inglesa: construcciones comenzarían en 2031
El proceso comenzará este mes de octubre —y hasta enero de 2027— con la delimitación de las propiedades y el armado de los expedientes locales.
Posterior a ello, entre enero y febrero de 2027, se redactarán los requerimientos legales para someterlos a revisión jurídica y publicarlos a finales de ese mismo mes.
La recepción de propuestas se fijó para el tramo comprendido entre mayo y junio, mientras que el análisis de las ofertas, la adjudicación y la suscripción de las escrituras de compraventa se desarrollarán de junio a septiembre de 2027.
Para finales de 2031 se prevé la entrada en funcionamiento del nuevo complejo turístico e inmobiliario en la Región de Atacama, de acuerdo con el cronograma oficial del Gobierno.
Transcurrido ese periodo, las firmas adjudicatarias dispondrán de plazo hasta 2031 para tramitar autorizaciones, diseñar y ejecutar las obras, aunque el inicio final de operaciones variará según cada propuesta técnica.
420,39 hectáreas de Bahía Inglesa a la venta
La fase inicial colocará en el mercado 79,31 hectáreas: un sector de 28,27 hectáreas reservado a infraestructura de servicios, hotelería y equipamiento turístico, junto a 51,04 hectáreas orientadas a desarrollos inmobiliarios y mixtos, sumando un potencial de edificación proyectado de 1.289.980 m², según consignó El Mercurio.
“Son más de 400 hectáreas en Bahía Inglesa que el fisco va a disponer para un desarrollo turístico que esté a la altura de lo que se merece la región de Atacama”, sostuvo la ministra Catalina Parot.
El procedimiento de enajenación se articulará mediante una licitación pública en la que las firmas postulantes deberán presentar un plan integral.
La selección no solo considerará la propuesta financiera, sino también el cumplimiento de los usos de suelo normados, la contribución al entorno urbano y espacial, así como los montos de inversión y la carta de navegación para su concreción.
En relación con las exigencias del concurso público, Parot puntualizó: “El inversionista llega con las reglas claras: plan regulador vigente, plan maestro definido y bases claras. Lo que le pedimos es su mejor proyecto”.
Desde las autoridades locales, la iniciativa cuenta con el respaldo de la administración regional. Sobre la proyección del litoral, el gobernador Miguel Vargas señaló: “tenemos la necesidad de también impulsar proyectos turísticos que mezclen el potenciamiento de espacios públicos, el desarrollo de proyectos habitacionales, particularmente segunda vivienda, clase media fundamentalmente”.