El snack chileno hecho de carne de libre pastoreo y sin sellos que promueve la sostenibilidad ambiental
Chile lidera el consumo de snacks y alimentos ultraprocesados en Latinoamérica, con una industria en alza que movió US$714 millones en 2023 en aperitivos salados, destacando galletas y papas fritas. El mercado combina la alta demanda por productos picantes con una creciente tendencia hacia snacks saludables, funcionales y de calidad artesanal.
Actualmente, existe una creciente oferta de snacks premium y sostenibles, destacando marcas con certificación B y enfoques naturales. El abanico de opciones ofrece desde chips vegetales con menos aceite, palomitas y ramitas naturales, açaí sostenible, hasta otros de carne de libre pastoreo.
Es en ese contexto donde Yumi busca posicionarse con un snack de carne de vacuno elaborado bajo la técnica sudafricana del biltong: un proceso de curado artesanal con vinagre, sal marina y especias, sin conservantes artificiales y sin sellos de advertencia.
Carne de libre pastoreo
Carlos Medina, gerente general de Yumi, explicó a El Desconcierto que la elección de carne de libre pastoreo es central en la propuesta de la empresa. "Bajo esa lógica de poder garantizar un producto de bienestar animal, decidimos utilizar como materia prima carne de libre pastoreo, que básicamente son animales que se alimentan de pasto", apunta.
Este es un modelo de ganadería sostenible que permite a los animales deambular libremente y alimentarse de pasto natural, promoviendo su bienestar, la regeneración del suelo y la reducción de huella de carbono en comparación con la ganadería industrial.
Esta práctica mejora la biodiversidad, requiere menos insumos artificiales y produce carne con mayor valor nutricional. Según Medina, eso se traduce en un producto "libre de hormonas, libre de antibióticos" y con un perfil nutricional diferenciado: alto en proteínas, sin azúcar y bajo en carbohidratos.
La carne no proviene de ganadería propia de la empresa, sino de proveedores externos que entregan certificaciones que acreditan las condiciones de crianza.
La técnica del biltong en Chile
El origen de Yumi está ligado directamente a las raíces de su fundadora. Yumiko Chiba, quien llegó a Chile y detectó un vacío en el mercado: la mayoría de los snacks disponibles estaban cargados de azúcar y aditivos.
"Dentro de esa búsqueda de productos que pudiesen complementar el día a día de una manera más saludable, no había mucha variedad", explicó Medina al referirse al proceso que llevó a Chiba a traer el conocimiento artesanal de la técnica del biltong desde Sudáfrica.
La empresa partió con testeos en cafeterías y locales pequeños, evaluando tanto la recepción del producto como distintas combinaciones de especias. El resultado fue una fusión entre la tradición sudafricana y sabores del mercado chileno: balsámico, ajo y jengibre, hot merkén y limón de Pica, todos elaborados con carne de vacuno.
Bajo impacto ambiental
En cuanto a sostenibilidad, Medina reconoce que Yumi es aún una empresa de menor escala y que no cuenta todavía con una estrategia formal propia en esa área.
No obstante, apunta que el uso de carne de libre pastoreo ya implica un impacto positivo, dado que "al tener los animales dentro de los terrenos agrícolas, alimentándose de hierbas naturales, eso se traduce en mejorar el bienestar animal y en promover la sostenibilidad ambiental".
Respecto a los atributos del producto, el ejecutivo comenta que en el mercado convencional entre el 80% y el 85% de los snacks declarados saludables utilizan ingredientes como maltodextrina, que igualmente "son dañinos para el cuerpo".
En cambio, Yumi basa su fórmula en carne con especias sometida a un proceso de curado lento que concentra los macronutrientes del vacuno. "Es un alimento que te puede ayudar en los viajes largos, en el gimnasio o simplemente como snack en el día a día", finaliza Medina.