Mujeres en cárceles chilenas aumentan 79% en cuatro años, muchas son madres y casi la mitad está sin condena
El número de mujeres en cárceles chilenas ha crecido con fuerza en los últimos años. Según un informe de la Red Acción Carcelaria con datos actualizados al cierre de 2025, la población femenina privada de libertad pasó de 2.824 a 5.050 personas en cuatro años, lo que representa un aumento del 79%.
En el mismo período, el crecimiento de la población penal total fue de 60%.
Las cifras fueron dadas a conocer en el marco de una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer y muestran que el aumento del encarcelamiento femenino supera al registrado entre los hombres.
El fenómeno, según el informe, se concentra principalmente en mujeres jóvenes, muchas de ellas madres y en contextos de alta precariedad laboral.
El documento indica que el 55% de las internas tiene entre 25 y 39 años, una etapa asociada a la crianza y a la vida reproductiva.
Actualmente, además, se registran 103 mujeres embarazadas o con hijos lactantes viviendo en reclusión.
Investigaciones académicas citadas en el informe señalan que el 82,5% de las mujeres privadas de libertad son madres, lo que impacta indirectamente a cerca de 9.803 niños, niñas y adolescentes en el país.
Para Antonella Oberti, directora de incidencia de la Red Acción Carcelaria, el crecimiento del encarcelamiento femenino revela una crisis dentro del sistema penitenciario.
“Estas mujeres son madres, cuidadoras y proveedoras que ingresan a un sistema en crisis, donde más de la mitad está en prisión preventiva y aún no ha sido condenada”, señala.
El informe también identifica condiciones de alta vulnerabilidad social antes del ingreso a la cárcel. El 87,1% de las mujeres declaró no tener una calificación laboral formal, desempeñándose en oficios no calificados o sin actividad económica previa.
A esto se suma el uso de la prisión preventiva: el 45% de las mujeres privadas de libertad se encuentra imputada, es decir, sin condena definitiva. Esta proporción supera en 11,1 puntos porcentuales a la registrada entre los hombres.
En cuanto a los delitos, estudios académicos de 2025 indican que el 59% de las mujeres está encarcelada por delitos relacionados con drogas, principalmente microtráfico, mientras que solo un 4,5% corresponde a delitos considerados graves.
El informe también advierte sobre el aumento de la población extranjera. En cuatro años, el número de mujeres extranjeras privadas de libertad creció un 105% y hoy representa el 23,4% del total, con una mayoría de nacionalidad boliviana.
El crecimiento de la población penal femenina ocurre en un contexto de fuerte presión sobre el sistema penitenciario.
Mientras la población carcelaria total aumentó un 60% desde 2021, la capacidad de plazas solo creció un 1,6%, lo que elevó el uso de la capacidad operativa desde un 92,7% a un 146,9% en 2025.
Según Oberti, el hacinamiento agrava la situación de las mujeres que aún no cuentan con sentencia y profundiza las condiciones de vulnerabilidad dentro de los recintos penitenciarios.