sábado 27 de junio de 2026

La Ligua: La ofensiva para frenar proyecto minero que amenaza un territorio volcado a la conservación y el turismo

Segundo Tribunal Ambiental revisó reclamaciones para anular la aprobación de un proyecto minero en La Ligua por posibles impactos ambientales.

27 de junio de 2026 - 06:30

El Segundo Tribunal Ambiental revisa una disputa que trasciende la continuidad de un proyecto minero en La Ligua. Las reclamaciones buscan dejar sin efecto su aprobación ambiental y reabren el debate sobre el futuro de una comuna que apuesta por proteger su patrimonio natural y fortalecer el turismo sustentable.

Aunque el proceso judicial gira en torno a aspectos técnicos de la evaluación ambiental, uno de los principales argumentos presentados por la Municipalidad de La Ligua apunta a una discusión más amplia: la compatibilidad entre la actividad minera y el modelo de desarrollo que la comuna ha impulsado durante los últimos años, enfocado en la conservación de ecosistemas de alto valor ambiental y en el fortalecimiento del turismo de naturaleza.

Ese fue uno de los ejes de la audiencia realizada por el Segundo Tribunal Ambiental, que conoció tres reclamaciones presentadas por la Municipalidad de La Ligua, un grupo de vecinos de La Ligua y Papudo y un particular, quienes buscan anular la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable del proyecto "Continuidad Operacional Planta Pullalli", desarrollado por Minera Cemin-Pullalli SpA.

La audiencia fue encabezada por la ministra Marcela Godoy Flores, presidenta (s) del tribunal, junto al ministro Cristian López Montecinos y al ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Matías De La Noi Merino. En representación de los reclamantes alegó el abogado Rodrigo Avendaño Vergara; por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), Miguel Echeverría Salazar; y por Minera Cemin Pullalli SpA, Javier Vergara Fisher.

Un conflicto que enfrenta dos visiones de desarrollo en el Segundo Tribunal Ambiental

La iniciativa minera busca extender por cinco años la operación de la Planta Pullalli, dedicada al procesamiento de minerales auríferos.

Para ello contempla reemplazar el actual sistema de lixiviación agitada por uno de lixiviación en pilas, además de incorporar nuevas instalaciones para el tratamiento del mineral.

Sin embargo, para la Municipalidad de La Ligua la discusión va mucho más allá de la continuidad de una faena minera.

En su reclamación sostiene que el proyecto debió ser evaluado mediante un Estudio de Impacto Ambiental y no mediante una Declaración de Impacto Ambiental, debido a que podría generar riesgos para la salud de las personas, afectar la cantidad y calidad de las aguas subterráneas, alterar los sistemas de vida de grupos humanos y emplazarse próximo a zonas ambientalmente sensibles.

Entre ellas figura el Santuario de la Naturaleza Humedal Las Salinas de Pullally-Dunas de Longotoma, además del bosque relicto costero ubicado en Quebrada Las Tablas.

La municipalidad también sostiene que la iniciativa resulta incompatible con el Plan de Desarrollo Comunal, el cual incorpora como uno de sus ejes el resguardo y uso sostenible del patrimonio natural.

Ese enfoque busca potenciar los atributos ambientales de la comuna como una oportunidad para impulsar actividades económicas compatibles con la conservación, especialmente el turismo de naturaleza y la puesta en valor de sus ecosistemas.

No se trata de un territorio cualquiera. El Santuario de la Naturaleza Salinas de Pullally-Dunas de Longotoma protege cerca de 677 hectáreas de humedales, dunas y desembocaduras de ríos que albergan una importante biodiversidad y especies de flora y fauna características de la zona central de Chile.

Por su riqueza ecológica, constituye uno de los principales espacios naturales protegidos de la provincia de Petorca.

Junto a ello, la comuna cuenta con otros espacios que han sido incorporados a estrategias de conservación y turismo sustentable, como el Parque Urbano Natural La Ligua y diversos sectores de alto valor ecológico distribuidos entre la costa y los valles interiores.

Estos atributos han sido considerados por la planificación comunal como parte de un modelo de desarrollo que busca diversificar la economía local más allá de las actividades extractivas.

Los argumentos del SEA y de la empresa

Frente a las reclamaciones, el Servicio de Evaluación Ambiental pidió al Tribunal Ambiental rechazarlas en su totalidad.

El organismo sostuvo que durante la evaluación ambiental fueron analizados los posibles efectos sobre el recurso hídrico mediante modelaciones que consideraron el escenario más conservador posible, estableciendo una extracción máxima de 2,52 litros por segundo durante la vida útil del proyecto.

Según el SEA, esos antecedentes permitieron descartar impactos significativos sobre la disponibilidad y calidad del agua.

El servicio también defendió la evaluación realizada respecto de las emisiones atmosféricas, señalando que la modelación utilizó información meteorológica proveniente de la estación Placilla y se ajustó a los criterios establecidos por la guía oficial utilizada en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Respecto del patrimonio natural, el organismo afirmó que la iniciativa no tendrá intervención directa sobre el bosque relicto costero de Quebrada Las Tablas ni sobre el Santuario de la Naturaleza Salinas de Pullally-Dunas de Longotoma.

"El Proyecto no tiene relación directa con la estrategia de desarrollo 'Resguardo y uso sostenible del patrimonio natural'", sostuvo el SEA durante su defensa, agregando que no corresponde incorporar esos sectores dentro del área de influencia ambiental del proyecto.

Asimismo, el organismo señaló que todos los antecedentes disponibles durante la evaluación permitieron concluir que la iniciativa no provocará impactos significativos sobre los recursos naturales asociados a esas áreas protegidas.

En cuanto a la reclamación presentada por cuatro vecinos de La Ligua y Papudo, el SEA argumentó además que carecerían de legitimación activa para presentar la acción judicial, debido a que —según sostiene— ésta fue ingresada fuera del plazo legal.

Finalmente, el servicio indicó que el proyecto mantiene compatibilidad territorial debido a la primacía de la legislación minera respecto del Plan Regulador Intercomunal de Valparaíso.

Un fallo que puede marcar el futuro del territorio

Las tres reclamaciones corresponden a distintas etapas del proceso administrativo iniciado tras la aprobación ambiental del proyecto.

La Declaración de Impacto Ambiental fue ingresada por Minera Cemin Pullalli al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en abril de 2021 y obtuvo una Resolución de Calificación Ambiental favorable el 25 de abril de 2023.

Posteriormente, la Dirección Ejecutiva del SEA rechazó los recursos administrativos interpuestos contra esa aprobación y, en mayo de 2025, la Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso también desestimó las solicitudes de invalidación de la RCA.

Esas decisiones dieron origen a las tres reclamaciones que actualmente conoce el Segundo Tribunal Ambiental.

Ahora será ese tribunal el que deberá resolver si la evaluación ambiental fue suficiente para descartar los riesgos denunciados por los reclamantes o si, por el contrario, la aprobación del proyecto deberá dejarse sin efecto y someterse a una nueva revisión.

Más allá del resultado judicial, el caso ha vuelto a instalar una discusión que se repite en distintos territorios del país: si el desarrollo de proyectos extractivos puede coexistir con estrategias locales que buscan proteger ecosistemas de alto valor ambiental y consolidar alternativas económicas vinculadas a la conservación y al turismo sustentable.

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