Con la llegada del invierno también aumentan los contagios por virus respiratorios, que en algunos casos se manifiestan en síntomas como las tos, frecuente en cuadros agudos. Sin embargo, especialistas explican que este reflejo natural no es normal si se mantiene en el tiempo.
Según cifras oficiales del Ministerio de Salud (Minsal), la positividad de virus respiratorios alcanzó un 52% en la semana 26, el nivel más alto registrado en lo que va de 2026.
En consecuencia, la demanda de consultas pediátricas también aumenta, y con ella, las dudas sobre cuándo la tos deja de ser un síntoma esperable.
¿Cuánto debe durar la tos en niñas y niños?
Según el doctor Alberto Vidal, broncopulmonar infantil de Clínica MEDS, "la tos es un mecanismo, que puede ser voluntario e involuntario, que forma parte de nuestra fisiología natural. Nos ayuda a evitar que agentes externos contaminen, inflamen o infecten nuestro sistema respiratorio".
En la mayoría de los casos, el especialista señala que el 50% de los niños deja de toser a los 10 días y cerca del 90% se recupera antes de las tres semanas.
Sin embargo, hay un margen importante de casos que se extienden más allá de ese umbral. "Hay un grupo particular de niños, un 10%, que puede persistir tosiendo hasta tres o cuatro semanas. En medicina respiratoria infantil nosotros llamamos tos crónica o prolongada aquella que es persistente o continua, sin ninguna remisión, y que dura más allá de un mes", explicó el especialista.
¿Por qué cuesta eliminar la tos en niños y niñas?
Entre los factores que pueden explicar una tos que no cede, el doctor Vidal menciona la hipersensibilidad del reflejo tusígeno tras una infección viral, la bronquitis bacteriana prolongada, el asma, las alergias respiratorias y algunos problemas digestivos o de deglución. En los más pequeños, también puede deberse a la presencia de cuerpos extraños en la vía aérea.
Un caso particular es el de la bronquitis bacteriana prolongada, más frecuente en niños menores de cinco años que asisten a salas cuna o jardines infantiles.
"Estos niños pueden toser más que los casos habituales de bronquitis viral; pueden hacerlo durante tres o cuatro semanas y requieren tratamiento antibiótico para que esta causa de tos prolongada se resuelva", advirtió el broncopulmonar.
Alza de contagios en invierno ¿cuándo encender las alarmas?
El especialista entregó una serie de señales que requieren evaluación médica urgente: pausas respiratorias durante el sueño, coloración azulada alrededor de la boca, expectoración con sangre, tos ronca asociada a atragantamientos, vómitos frecuentes o dificultades para crecer y ganar peso.
En ese sentido, el doctor Vidal advirtió sobre uno de los errores más comunes entre los cuidadores: enfocarse en aliviar el síntoma sin buscar su causa.
"La tos es el síntoma final o la punta del iceberg de una enfermedad. Por eso no hay que tratar la tos con jarabes, sino identificar por qué el niño está tosiendo", enfatizó.
Asimismo, precisó que los antitusivos no están indicados en casos de tos prolongada. "De hecho, muchos antitusivos que contienen codeína están prohibidos en niños y adolescentes", señaló, y recomendó que los padres consulten con un especialista en medicina respiratoria infantil cuando la tos persiste por más de un mes.