Frutillar planea descontaminar sus esteros: Instalan el primer humedal depurador del lago Llanquihue
El lago Llanquihue pasa por un estado crítico, ya que de acuerdo a un informe del año 2020 desarrollado por Puentes UC —encargado por la Municipalidad de Frutillar—, el cuerpo de agua estaría pasando desde un estado oligotrófico, el ideal, "hacia una etapa mesotrófica", en la que se incrementa la carga de nutrientes y el agua comienza a lucir turbia.
Fernanda Piedra, encargada de Medioambiente del municipio, lo explicó a El Desconcierto y advirtió que el deterioro, aunque incipiente, requiere acciones que no pueden esperar más. Las preocupaciones iniciaron en noviembre de 2025, cuando la Seremi de Salud de Los Lagos realizó mediciones en los esteros de la cuenca.
En dos afluentes de Frutillar se detectaron niveles de E. coli por sobre la norma permitida de 1.000 NPM (Número Más Probable) por cada 100 mililitros: uno registró 1.200 y otro alcanzó entre 5.200 y 5.400, superando hasta cinco veces el límite. No obstante, el municipio se informó de los resultados a través de la prensa el día 31 de diciembre. "Fue muy lamentable", reconoció Piedra.
Estrategia Esteros Vivos, Lagos Sanos
Para hacer frente a este escenario, el alcalde Javier Arismendi se manifestó para pedir un plan de acción que tuvo como consecuencia la creación de la estrategia llamada Esteros Vivos, Lagos Sanos, diseñada rápidamente en un lapso menor a un mes.
Esta iniciativa considera un monitoreo mensual de los esteros, una gestión que no se había realizado en administraciones anteriores y, como medida principal, la instalación del primer humedal depurador de toda la cuenca.
La estructura, implementada por Humedal Chile, se ubica en la avenida costanera Philippi, frente a la Escuela Bernardo Philippi, en el sector de Frutillar Bajo. Tiene una superficie aproximada de 16 metros cuadrados, una capacidad de tratamiento de 4.000 litros por día y opera mediante un biofiltro de arena con vegetación macrófita nativa —una especie de juncos— que filtra el agua de forma pasiva antes de que llegue al lago.
Según Piedra, la estructura "no modifica hidráulicamente el cauce natural, ni interfiere en su capacidad de conducción", lo que la convierte en una solución basada en la naturaleza de carácter piloto.
Inspiración internacional
La construcción cuenta con un antecedente internacional directo: el lago Tahoe, ubicado en la frontera entre los estados de California y Nevada.
En aquella zona se implementaron desde los años setenta humedales artificiales que lograron frenar el proceso de eutrofización —el deterioro severo por exceso de nutrientes— y mantener la transparencia del agua.
Factores de riesgo
Por su parte, el marco local tiene presiones adicionales. Piedra identificó entre los factores de riesgo el aumento sostenido del desarrollo inmobiliario y agrícola en la cuenca, el déficit histórico de coordinación interinstitucional y el cambio climático, que podría provocar lluvias más intensas y el arrastre de sedimentos y materia orgánica hacia el lago, además de favorecer episodios de bloom de algas.
El proceso contó con la participaron de la Junta de Vecinos de Frutillar Bajo y la Fundación Regenerativa, organizaciones que venían impulsando un monitoreo permanente de los esteros.
Los primeros resultados del humedal se esperan entre abril y mayo de 2026, aunque un panorama completo de su desempeño necesitará de un mínimo de un año de medición.