Abogados en alerta por aprobación de nuevo loteo en dunas de Concón: ”Valida obras en un lugar de alta sensibilidad ambiental”
Rodeada de mega torres de edificios que avanzan tanto por el lado de Viña del Mar como por el de Concón, yace lo que queda del campo dunar de Concón; unas dunas milenarias con una diversidad de flora difícil de encontrar en otras arenas del litoral central.
Hoy, esta zona está protegida como Santuario de la Naturaleza, pero la lucha para frenar el avance inmobiliario sobre las dunas continúa mientras el ecosistema empieza a dar señales de colapso, como los enormes socavones que han dejado algunos de los edificios colgando de la pendiente.
Los abogados del movimiento Duna Viva han librado una batalla legal buscando proteger el santuario ante la presión inmobiliaria. Ahora, levantan alertas por la aprobación de un nuevo proyecto de urbanización y loteo sobre las dunas. El proyecto, denominado Costa de Montemar IV, extiende la calle Cornisa por el lado de Concón, acercándose a menos de una cuadra del santuario dunar.
Nuevo loteo en las dunas
Costa de Montemar IV consiste en la extensión y pavimentación de la calle Cornisa, conexiones de alumbrado público, alcantarillado y colectores de agua, y otras obras viales y de infraestructura para habilitar cuatro nuevos lotes, sobre los que luego se podrían construir edificios. Es un proyecto que no tendría razón de ser más que habilitar la construcción de nuevos edificios.
El proyecto ya está construido casi en su totalidad, pero fue paralizado en 2019 luego de que la Corte Suprema diera la razón a los abogados de Duna Viva, declarando que el proyecto debía someterse a evaluación ambiental por encontrarse a menos de 80 metros del Santuario de la Naturaleza.
Fiscalizaciones derivadas del proceso judicial determinaron que el titular del proyecto –la empresa Reconsa que es dueña de las dunas y que ha construido diversos edificios sobre ellas- intervino las dunas con retroexcavadoras extrayendo arena, y depositando escombros junto o sobre a flora nativa, incluyendo flores que podrían ser de una especie en peligro crítico de extinción.
Con estos antecedentes, se determinó que el proyecto sí era susceptible de generar impactos ambientales en el santuario dunar, por lo que se sometió a un proceso de evaluación ambiental en 2024, siendo rechazado por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA).
Sin embargo, la empresa apeló en contra del rechazo ante el Comité de Ministros, que revisó el caso y revirtió la decisión técnica del organismo regional, dándole luz verde al proyecto. Esta aprobación ocurrió durante la primera sesión del comité en 2026.
Abogados en alerta
La aprobación del proyecto despertó alerta entre los abogados del movimiento Duna Viva, que han librado una larga batalla legal para lograr la protección del campo dunar y su respeto ante la fuerte presión inmobiliaria en la zona. Declaran que aún no han conocido los fundamentos de la resolución del Comité de Ministros, los que deberán analizar para definir las acciones legales y administrativas a seguir.
"Esta decisión abre un escenario complejo para el Santuario, porque valida obras habilitantes en un sector de alta sensibilidad ambiental, ubicado a menos de 80 metros del área protegida, en un territorio que ya ha evidenciado inestabilidad estructural. Duna Viva ha dado por años la batalla por la protección del Campo Dunar prácticamente en solitario, sin respaldo efectivo del Estado, pese a que la protección ambiental es un deber legal de los órganos públicos", declara el abogado de la organización Gabriel Muñoz.
"Resulta preocupante que una decisión técnica adoptada por la autoridad regional —la COEVA—, con pleno conocimiento de la fragilidad ecológica y geológica del territorio, sea revertida desde el nivel central, especialmente cuando se trata de un proyecto que incide directamente en el entorno del Santuario de la Naturaleza Campo Dunar de la Punta de Concón. Esta situación tensiona el discurso ambiental del Gobierno, pues en la práctica se desestima el criterio regional en una materia de alta sensibilidad territorial", critica.