Descalabro en la Amazonía y tormentas sin precedentes: Los desastres naturales que marcaron el año 2025
Inundaciones, olas de calor, incendios y ciclones cada vez más frecuentes y extremos es lo que nos está dejando la crisis climática. El planeta está viviendo los años más calurosos, con temperaturas promedio que ya sobrepasaron el límite de 1,5° por sobre niveles pre industriales.
Inundaciones y tormentas
Solo en Indonesia se han muerto más de mil personas entre noviembre y diciembre por las inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron grandes partes de Asia, causadas por un raro ciclón tropical que se formó en el estrecho de Malaca.
Esta y otras tormentas han dejado decenas de muertos y cientos de desaparecidos en países como Sri Lanka, Tailandia Malasia y Filipinas este fin de año.
Este año se registraron cinco tormentas de categoría 5: el ciclón Errol en Australia, el tifón Ragasa en el Pacífico y los huracanes Erin y Humberto en el Atlántico, además del huracán Melissa que dejó más de 100 personas muertas en el Caribe.
Melissa batió varios récord, convirtiéndose en uno de los tres huracanes más intensos registrados en el Atlántico tanto por la bajísima presión registrada al tocar tierra, como por la velocidad de sus vientos que alcanzaron 297 kilómetros por hora en tierra.
Incendios y calor
En el hemisferio norte, Europa y Estados Unidos vivieron intensas olas de calor y seguidillas de incendios devastadores. En Europa se quemaron más de 1 millón de hectáreas, marcando una de las peores temporadas de su historia reciente.
Los incendios de California del Sur a inicios del año arrasaron no solo miles de hectáreas de vegetación sino también 16 mil casas y comercios, incluyendo hogares de algunas estrellas de Hollywood como Paris Hilton y Anthony Hopkins.
Patagonia y Amazonía
El año también empezó con los peores incendios en décadas para la Patagonia argentina, afectando parques nacionales y cientos de hectáreas de bosque andino patagónico, que es un tipo de ecosistema único que solo existe en Chile y Argentina. Se quemaron bosques antiguos que tardarán cientos de años en recuperarse.
La Amazonía sigue atravesando un estrés climático sin precedentes. Luego de dos años de intensa sequía e incesantes incendios, en 2025 de registraron fuertes crecidas de ríos e inundaciones que afectaron hogares y cultivos, producto de la misma degradación y deforestación que afecta el régimen hidrológico de la selva y la capacidad de los suelos para absorber el agua.